El Grupo de Rehabilitación de Fauna Autóctona y su Hábitat (GREFA) ha recibido este año en su base de operaciones en Majadahonda 1.121 crías de animales dentro de su Campaña de Pollos Huérfanos, que se desarrolla en los meses de primavera y verano.

Las altas temperaturas que se han registrado durante el otoño han ampliado el periodo de recogida de crías

Este programa que comenzó hace 15 años y que trata de sacar adelante a las crías que, en el caso de las aves, caen del nido, ha registrado 1.121 ingresos, 101 más que en el 2008, una cifra récord.

Las altas temperaturas que se han registrado durante el otoño han ampliado el periodo de recogida, ya que algunas aves, "obligadas" por el buen tiempo, han hecho una segunda y tercera puesta, ha explicado la responsable de la campaña en GREFA, Isabel Moreno.

Este programa trata de que los pollos que han abandonado el nido o que han echado a volar de forma prematura- las aves "volantonas"- sobrevivan, detallan.

Mirlos, estorninos, jilgueros...

Los animales que han atendido este año son de tipo común, pollos en su mayoría de especies pequeñas como los mirlos, estorninos, palomas torcaces, verdecillos, jilgueros y urracas, aunque también, y en menor medida, se han recibido mamíferos como murciélagos y ardillas y anfibios como el galápago leproso, el europeo y la tortuga mora.

Además de aves, el GREFA ha recibido murciélagos, arfillas, galápagos leprososo o tortugas mora

La mayoría de las crías que llegan al centro de GREFA de Majadahonda lo hacen de mano de particulares o, como ocurre en muchos casos, por la intervención de los miembros del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA) o de la Policía municipal de los diferentes municipios.

Una vez en el centro, los aproximadamente veinticinco voluntarios que participan en el programa se encargan de asistir a los pollos según su estado.

Un proceso "muy difícil"

En el caso de los huevos, los voluntarios tratan de completar la gestación aplicando lámparas de calor para favorecer la incubación; en otros, se emplean mantas eléctricas para proteger a los pollos por las dificultades de termorregulación que tienen, precisa Moreno.

El trabajo para sacar adelante a las crías de animales silvestres consiste también en adecuar sus habitáculos, mantener sus condiciones higiénicas y suministrarles alimento cuatro o seis veces por día, según la especie.

Se trata de un proceso "muy difícil" que sólo permite recuperar la mitad de las crías que llegan, que abandonan la enfermería y finalmente son devueltas de nuevo a la naturaleza, según sus responsables.

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