Los once tripulantes de un avión de transporte gubernamental de Rusia, que se estrelló este domingo en Yakutia (Siberia), han fallecido, según ha informado el servicio de prensa del Ministerio del Interior de este país.

El aparato, un Iliushin-76, que habitualmente se utilizaba para el transporte de efectivos de Interior en el Cáucaso del Norte, volaba desde la región de Kaluga (a 240 kilómetros al sur de Moscú) a la ciudad de Chitá, en la frontera con Mongolia y China.

El aparato hizo escala en la ciudad de Mirni (Yakutia), donde transportó combustible diesel. Durante el despegue, el avión empezó a inclinarse a la derecha y a una altura de 20-30 metros rozó un montículo de una mina abandonada y se cayó. Entre los restos del aparato, diseminados en un radio de 500 metros, fueron hallados los cuerpos de los tripulantes y las 'cajas negras'.