La obispo de Hannover (norte de Alemania), Margot Kässmann -una mujer divorciada y con cuatro hijos- fue elegida este martes miembro del Consejo de las Iglesias Evangélicas Alemanas (EKD), organización que aglutina a 25 millones de protestantes.

Los sectores más conservadoras sostenían que una mujer divorciada no debía seguir ejerciendo el obispado Ahora se espera que Kässmann, de 51 años, sea elegida el miércoles como presidenta del EKD, con lo que se convertiría en la primera mujer en llegar a ese cargo para reemplazar al actual titular, el obispo de Berlín, Wolfgang Huber. Kässmann obtuvo 103 de 144 votos válidos durante el congreso sinodal celebrado en Ulm (suroeste de Alemania).

Kässmann, de 51 años, es una de las caras más conocidas dentro de los protestantes alemanes y su popularidad la llevó incluso a ser elegida como la Mujer Alemana del Año en 2006. Cuando fue nombrada obispo, hace diez años, hubo protestas por parte de los críticos conservadores que han visto siempre con sospecha su talante innovador y progresista.

Los reveses que ha tenido en su vida personal, en especial su divorcio y un cáncer que terminó superando, los ha asumido abiertamente y ha hablado sin reservas de ello ante la opinión pública. Su divorcio causó algunas discusiones, puesto que los sectores más conservadoras sostenían que una mujer divorciada no debía seguir ejerciendo el obispado.