Berlusconi obtuvo inmunidad en este caso y otros juicios en su contra gracias a una ley aprobada por su Gobierno, pero el Tribunal Supremo determinó este mes que su protección legal era inconstitucional.

El primer ministro está acusado de sobornar a Mills con supuestos 'fondos secretos' de su imperio mediático Mediaset, a fin de que no revelara detalles incriminatorios acerca de sus negocios.

Él insiste en que los magistrados de Milán que llevan estos casos son izquierdistas con motivación política y ha afirmado que seguirá en el cargo.

'Esto vuelve a confirmar que no se pueden celebrar juicios en Milán, cuando están, aunque sea de manera indirecta, vinculados con Berlusconi', dijo su abogado Niccolo Ghedini. 'Esta decisión es completamente ilógica',

Ghedini añadió que cree que la sentencia será modificada en otra apelación.

Después de que se le anulara la inmunidad judicial, Berlusconi dijo que los juicios contra él son 'falsos, risibles, absurdos' y que se defenderá a sí mismo en los tribunales.

Mills, ex esposo de la ministra de Deportes británica, Tessa Jowell, apelará ante el Supremo, según su abogado Alessio Lanzi. Si el máximo tribunal italiano le condena, tendrá que empezar a cumplir la pena de prisión de cuatro años y seis meses.

El tribunal de apelaciones también ratificó que deberá pagar 250.000 euros en daños y perjuicios al Gobierno italiano.

El juicio contra el primer ministro en este caso comenzará desde cero, pero si no ha terminado para junio de 2010, será paralizado por haber expirado el tiempo legal establecido.

Además, el otro proceso que afronta, por fraude fiscal y contabilidad falsa en la compra de derechos televisivos por parte de Mediaset, se reanudará el 16 de noviembre.

Mediaset, según la fiscalía, compró los derechos a un precio inflado a dos empresas extranjeras controladas por el primer ministro. Berlusconi y sus abogados han dicho siempre que confiaban en ser absueltos.