Más tarde, añadió el comunicado, la organización comenzó a falsificar los documentos directamente sin necesidad de celebrar las bodas.

Entre los detenidos -incluyendo un sacerdote nacido en Colombia, una funcionaria y una abogada- hay miembros de la organización y personas que realizaban las falsificaciones a sabiendas y contrajeron matrimonio. Se les acusa de delitos de asociación ilícita, contra el derecho de los ciudadanos extranjeros, estafa, falsedad documental e infracción a la ley de extranjería.

La Policía destaca la participación de una mujer colombiana, nacionalizada española, y que bajo el nombre de 'Claudia' se hacía pasar por abogada y organizaba los enlaces a través de una supuesta gestoría en el barrio de Carabanchel.

Siempre según el comunicado oficial, esta persona podría haber mediado en al menos 56 bodas civiles en el municipio madrileño de Torrelodones y 22 ceremonias religiosas en distintas parroquias de la capital.

En la operación, llamada 'Escarlata', también se han registrado cinco domicilios en la ciudad de Madrid y Valdemoro.

Los españoles que accedían a estos matrimonios, por lo general procedentes de ambientes marginales, recibían unos 3.000 euros, y los testigos de las bodas unos 200, mientras que los inmigrantes interesados pagaban entre 10.000 y 12.000 euros por el trámite.

Por el momento se han identificado más de cien de estos matrimonios fraudulentos, que serán anulados. También se suspenderán las tarjetas de Permiso de Residencia concedidas debido a esos enlaces.