'Para los activos inmobiliarios que estén más de un año en el balance de los bancos y cajas, será necesario aumentar las provisiones desde el 10 por ciento (de la tasación) actual hasta el 20 por ciento', dijo una fuente.

La nueva regulación se implementará en las próximas semanas, agregó la fuente.

El anuncio coincide con las advertencia de analistas y agencias de rating en el sentido de que el deterioro de la calidad de los activos inmobiliarios incrementará las provisiones para la banca, especialmente en el caso de las cajas de ahorro y los bancos con mayor exposición al negocio doméstico.

'Si un piso sigue más de un año en el balance es posible que tenga algún vicio que dificulta la venta, pero las entidades pueden pedir excepciones si demuestran que se quedan con el piso por otros motivos', señaló la fuente.

Según las cifras que maneja El País, las cajas y los bancos han incorporado en los últimos 18 meses pisos y cajas por valor de 36.000 millones de euros, así que un 10 por ciento adicional en provisiones supondría unos 3.600 millones de euros a repartir entre este y el siguiente año, en función de la fecha de incorporación de los activos.

'La aplicación de la nueva regla debería tener un impacto negativo para los bancos españoles', dijo el broker BPI.

Agregó que las provisiones adicionales equivaldrían a entre el 0,2 y el 6,0 por ciento del valor en bolsa de las distintas entidades, 'con un impacto más significativo en el caso de los bancos domésticos', dijo BPI.