Roberto Micheletti
El presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, durante una rueda de prensa. Gustavo Amador / EFE

El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, ha dado por terminado el diálogo con los representantes del gobernante de facto, Roberto Micheletti, que, a pesar de ello, insistió con una propuesta para que ambos se aparten y den paso a un nuevo Gobierno.

Sólo tengo la pretensión de cumplir con la responsabilidad del mandato que me dio el pueblo La contrapropuesta presentada este viernes por Micheletti -reiterada en términos similares desde hace meses- fue de nuevo respondida por Zelaya con una negativa, al sostener que la salida a la crisis política causada por su derrocamiento no es buscar una tercera persona para que gobierne, sino respetar la soberanía popular.

"La salida al problema no es realmente buscar otra persona para que asuma el cargo, la salida al problema es respetar lo que el pueblo dice en las urnas, la soberanía popular", dijo Zelaya a Radio Globo, desde la Embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde permanece desde el 21 de septiembre tras volver por sorpresa al país.

El mandatario depuesto reaccionó así después de que la comisión de diálogo de Micheletti presentara la contrapropuesta en la que reiteró que el presidente de facto está dispuesto a dejar el poder en favor de una tercera persona si Zelaya desiste en su propósito de regresar a la presidencia. Esta oferta ha sido presentada varias veces por Micheletti desde el golpe de Estado del 28 de junio contra Zelaya, quien reiteradamente la ha rechazado.

"¿Para qué se hacen elecciones?"

Zelaya cuestionó que si en Honduras se celebran elecciones, que él ganó en 2005, "para que los militares se reúnan con los civiles y quitar los presidentes, (entonces) ¿para qué se hacen elecciones?".
"Yo no tengo ninguna pretensión, como dicen ellos (el régimen de facto de Micheletti), más que cumplir con la responsabilidad del mandato que me dio el pueblo de gobernar el país cuatro años", enfatizó, Zelaya, cuyo período presidencial finaliza el 27 de enero de 2010.

En la propuesta presentada este viernes, la delegación de Micheletti indica que esperará "todo el día" la respuesta de la otra parte, a pesar de que ésta ya dio por finalizado el diálogo tras vencer a la medianoche un ultimátum dado a las autoridades de facto para que aceptaran que el Congreso decida sobre la restitución de Zelaya.

La propuesta establece la aceptación de Micheletti de "retirarse de la Presidencia de la República si el señor José Manuel Zelaya Rosales desiste de sus pretensiones, dando paso así a un Gobierno de transición y reconciliación nacional", según el texto leído por la portavoz de la comisión del presidente de facto, Vilma Morales. "Los intereses del señor Micheletti y Zelaya Rosales deben ser secundarios al interés de nuestra nación", subrayó la comisión, y añadió que "la meta de este diálogo no es beneficiar a un individuo sobre otro".