Los 17.000 folios del tercio del sumario que se sigue en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid y que fueron hechos públicos ayer reflejan que los tres principales cabecillas de la trama, que pagaba presuntamente a altos cargos públicos del PP a cambio de favores empresariales, siguieron operando desde la cárcel.

Rajoy reiteró hoy que las cuentas del partido están saneadas y que la formación 'no mira para otro lado' ante un caso que también ha salpicado al senador Luis Bárcenas, que presentó su dimisión como tesorero del PP cuando el Tribunal Supremo le imputó por presuntos delitos fiscales y de cohecho.

'No estamos ante una trama de financiación irregular del PP, estamos ante una trama de corrupción para aprovecharse del PP y para utilizarlo en su contra', dijo el líder del principal partido de la oposición en la sede madrileña de Génova.

'El PP actuará y exigirá responsabilidades a aquellos que hayan hecho lo que no debían hacer', aseguró.

En una rueda de prensa posterior, la número dos de la formación, María Dolores de Cospedal, exigió el levantamiento total del secreto de sumario, que dura más de un año, y dijo que las acusaciones de sobornos que aparecen en el mismo contra algunos miembros del PP tienen que ser demostradas ante la justicia.

'Estamos ante un sumario que parte, en muchas ocasiones, de conversaciones entre presuntos delincuentes acerca de terceras personas (del PP) que no están implicadas en un procedimiento', dijo Cospedal.

'Garantizamos a todos los españoles que la inmensa mayoría de los dirigentes del PP son un ejemplo de honradez, honestidad y trabajo al servicio de los españoles', afirmó.

RECHAZO GENERALIZADO

El miércoles, algunos de los dirigentes del PP que aparecieron en el sumario, como la secretaria de organización Ana Mato, el portavoz Esteban González Pons, el ex ministro Francisco Álvarez Cascos o el secretario del partido en Valencia, Ricardo Costa, rechazaron por escrito haber tenido relación con Gürtel.

El martes, Alejandro Agag, yerno del ex presidente José María Aznar, negó haber participado en ningún negocio irregular.

La secretaria general 'popular', que recalcó que todos los miembros de la formación que se han visto implicados en el caso Gürtel están apartados de su cargo o suspendidos de militancia, repudió no obstante que los cargos públicos reciban regalos caros del tipo de los que aparecen en el sumario.

'Con independencia de que esos hechos se demuestren o no, que hay que demostrarlos, no es algo oportuno, y desde luego no es nada ejemplarizante, y no compartimos, que se reciban ese tipo de regalos', dijo Cospedal.

De las conversaciones y cartas intervenidas por Instituciones Penitenciarias y que figuran en el sumario, Francisco Correa, Pablo Crespo y Antoine Sánchez, los tres cabecillas de la red, intentaron evitar que la policía interviniese material comprometido y uno de ellos, Crespo, ex secretario de organización del PP gallego, pidió ejecutar las cuentas de las sociedades de la red.

Crespo, encarcelado junto a Correa y Sánchez, mostró su preocupación por las consecuencias penales que pudiera tener el hecho de que hubiera gastos e ingresos sin justificar en las cuentas del PP en Galicia entre 1996 y 1999 y por la posibilidad de que esa información pudiera filtrarse a la prensa antes de las elecciones gallegas de este año.

Además de en el TSJ de Madrid y el Supremo, el caso Gürtel también llegó a Valencia, donde el Tribunal Superior sobreseyó el caso contra el presidente valenciano, Francisco Camps, y otros tres altos cargos del PP, entre ellos Costa.

De la información recogida en el sumario difundido ayer se desprende que Costa recibió un vehículo de alta gama y un reloj de lujo. El secretario general del PP en Valencia remitió al partido una factura del coche que se dice que recibió como regalo y un extracto de sus cuentas, explicaciones con las que la formación dijo darse por satisfecha.