Pandorum
Una escena de 'Pandorum'. DeAPlaneta

Pasado el vendaval del fenómeno fan de la saga Crepúsculo el sábado, el resto del fin de semana en el Festival de Sitges ha proseguido con otros protagonistas y títulos importantes. Entre ellos, la ciencia-ficción de la producción entre Estados Unidos y Alemania Pandorum, que concurre en la sección fantástica paralela Panorama de Sitges.

El director de origen alemán Christian Alvart presentó Pandorum, protagonizada por Ben Foster, Dennis Quaid y Cam Gigandet, y su película más ambiciosa después de haber rodado en Hollywood Expediente 39, un thriller sobrenatural protagonizado por Renée Zellweger y estrenado en España a finales de agosto.

Múltiples referencias

<p>Pandorum</p>En el año 2153 la Tierra está superpoblada. Por ello se envía una gigantesca nave espacial para colonizar un mundo que reúne similares condiciones de vida.

Un viaje de más de cien años en el que dos integrantes de la tripulación despiertan de repente de su hibernación, pero sin recordar nada de lo ocurrido y sin rastros de vida de sus compañeros. No tardarán en averiguar que algo monstruoso se ha adueñado de la astronave.

Es una propuesta que puede llegar a gustar a los incondicionales del género, llena de múltiples referencias, desde la saga Alien a The Descent, pasando por Horizonte final o Doomsday: el día del juicio, de Neil Marshall (uno de los miembros del Jurado de la Sección Oficial de este año en Sitges).

Christian Alvart demuestra haber crecido y haberse formado con numerosas películas del género fantástico y ciencia-ficción, pero también no haberlas asimilado para imprimir a su film una personalidad propia o una perspectiva original.

Está rodada entre largos pasillos, habitáculos y conductos plagados de cables rotos. Aunque lo intenta, la nave Elíseo de Pandorum no es la Nostromo. La fotografía mucho más oscura de lo que sería de agradecer, un guión empeñado en ser más denso y complicado de lo necesario y sin una especial pericia en las secuencias de acción o los momentos de tensión. Además, todo acaba sonando a demasiado visto.

¿Una trilogía?

La intención de Alvart era realizar una trilogía, una precuela y una secuela, pero sus 40 millones de dólares (28 millones de euros) invertidos sólo en la producción, sin contar publicidad, de momento no vaticinan esta continuidad, al menos en la gran pantalla, vistos los casi 8 millones que lleva recaudados en Estados Unidos.

Pero, lo más importante, los espectadores, y los aficionados al género, podrán dar su veredicto muy pronto, cuando llegue a las salas a partir del 6 de noviembre que es cuando se estrenará en España.