Anita DeFrantz, miembro del Comité Olímpico Internacional (COI) y del estadounidense, admitió que todavía está sorprendida por la votación del viernes en Copenhague, en la que Río de Janeiro resultó electa como sede y Chicago acabó última con apenas 18 votos.

La sorpresa de la delegada seguramente estaba asociada al poco apoyo que logró la ciudad norteamericana pese a la presencia de Obama y su esposa Michelle.

Río tuvo el respaldo del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, mientras que Madrid contó con el rey Juan Carlos de España y Tokio con el primer ministro japonés Yukio Hatayama.

'Pienso que esto (las visitas de jefes de Estado y líderes políticos) se está volviendo ridículo. Deberíamos volver a ver los videos', declaró DeFrantz a Reuters.

'Ellos (Barack y Michelle Obama) ganaron y Chicago perdió. Ellos eran claramente las personas más populares allí, pero no era una competencia entre jefes de Estado, como ustedes saben', ironizó.

Otros miembros del COI manifestaron que las expectativas acerca de que las visitas - como la de los Obama - podía influenciar la votación eran exageradas.

'No es una votación entre líderes de Estado', remarcó a Reuters Ser Miang Ng, miembro del COI por Singapur.

'Fue un gran gesto (de Obama el decidir ir) y el presidente mostró mucho respeto por todos los miembros. Uno puede ver lo popular que es por la cantidad de miembros que estrecharon su mano y se tomaron fotos con él', agregó.

MAYOR PRESENCIA

Los líderes de Estado y las figuras políticas han comenzado a ir más seguido a reuniones del COI en los últimos años, con el objetivo de ejercer influencia a favor de sus respectivas ciudades.

'Muchos de nosotros entendemos que el habernos dado su tiempo muestra un gran apoyo para con el movimiento olímpico. Fue una gran promoción, pero tal vez no era el momento de Chicago. Todas las ciudades tienen su momento', señaló Ser sobre la presencia de Obama en Dinamarca.

Otro integrante del comité ejecutivo de la entidad, el puertorriqueño Richard Carrion, expresó: 'Creo que le estamos dando mucha importancia a la visita de los jefes de Estado. Pienso que fue más (importante) la fuerza de la candidatura de Río'.

El primer ministro británico, Tony Blair, fue fundamental para que Londres obtuviera el derecho a organizar los Juegos del 2012, mientras que en el 2005 Sochi logró convertirse en sede de los Olímpicos de Invierno del 2014 con la ayuda del entonces presidente de Rusia Vladimir Putin.

Carrion dijo que incluso la influencia de Blair estuvo exagerada.

'Hay una historia que dice que Tony Blair ganó (la sede) para Londres. Estamos muy contentos de ver a los jefes de Estado. Eso implica un apoyo, pero no le damos tanta importancia', indicó el miembro del COI.

'Sería una mala imagen para nuestro proceso si nos dejáramos influir por los líderes de Estado', añadió.

De todos modos, el fracaso de Obama en su intento por dar la sede del 2016 a Chicago lo dejó en buena compañía.

Nelson Mandela asistió a la votación del COI en 1997 en Lausana para respaldar la candidatura de Ciudad del Cabo como sede de los Juegos del 2004, pero la ciudad sudafricana estuvo lejos de disputarle el triunfo a la ganadora Atenas.