Drew Barrymore
Drew Barrymore. ARCHIVO

Drew Barrymore empezó a actuar cuando sólo tenía siete años, y no fue precoz solamente en su carrera artística. Las drogas formaron parte de su vida desde muy pequeña, tanto que con trece años ya sabía lo que era una clínica de rehabilitación.

Fue su madre quien la internó en un centro médico familiar para intentar su recuperación, pero esto sólo consiguió agravar la mala relación que tenían madre e hija. Tanto que Drew consiguió emanciparse legalmente de ella con dieciséis años.

Se emancipó con sólo 16 años; tenía muy mala relación con su madre

Veinte años después de aquel primer intento de rehabilitación, Drew ha admitido que no se halla totalmente "limpia", pero que ha conseguido un equilibrio que le permite seguir consumiendo de forma controlada.

"No estoy sobria ni lo pretendo, justo al contrario. He intentado encontrar un balance", ha asegurado la actriz a la revista Ok!.

Soltera y sin ganas de enamorarse

Estas declaraciones se suman a otras realizadas en las que la niña de E.T. sostiene no necesitar el amor de una pareja en su vida. "El amor sexual es algo secundario para mí ahora mismo. He pasado una gran parte de mi vida dedicándome al amor, a buscarlo y conseguirlo".

Tras una vida sentimental bastante tormentosa (lleva ya dos divorcios), no es de extrañar que la actriz, de 34 años de edad, esté algo decepcionada con las relaciones de pareja.

En octubre debutará como directora

La actriz ha demostrado que se atreve con todo y ahora se estrena como directora con Whip It, una película ambientada en el mundo de las carreras de patinaje femeninas. Entre las protagonistas del film se cuentan la propia Drew, Ellen Page (Juno) y Juliette Lewis, entre otras.

Parece que esta nueva faceta no le va nada mal, y es que su nombre fue uno de los que sonó para dirigir Eclipse, la tercera entrega de la saga Crepúsculo, que finalmente hará David Slade.