La madre de la niña de seis meses que murió en agosto de 2007 en Valladolid tras sufrir una fractura craneal, sostuvo en el juicio que la cuidadora asesinó a su pequeña «a golpes y tras terminar el trabajo se fue de vacaciones».

Sin parar de sollozar durante su declaración, la madre, María Rosario -cuyo testimonio causó un gran impacto en algunos miembros del jurado popular, alguno de los cuales no pudo reprimir las lágrimas- aseguró que en momento alguno llegó a imaginar que la mujer contratada para cuidar a lo que más quería, su niña Ana Helena, acabaría finalmente con la vida de la pequeña.

Sobre el día de los hechos, la madre recordó que sobre las 08.00 horas se fue a trabajar y dejó a la niña sonriendo en la cama. No fue hasta las 14.20 horas cuando una vecina la llamó por teléfono para decirle que acudiera rápido a casa porque su hija estaba «morada», si bien cuando llegó no pudo verla porque el personal del Servicio de Emergencias 112 estaba tratando de reanimarla.

La cuidadora abandonó el domicilio con todas sus pertenencias y, según mantuvo la madre, jamás volvió a llamar por teléfono para interesarse por el estado de la pequeña. «La mató a golpes y una vez terminado el trabajo se fue de vacaciones. La llamé veinte veces y no me cogió el teléfono», reprochó llena de dolor María del Rosario, quien aseguró no dar crédito aún a lo ocurrido.

Hematomas

Con anterioridad al fallecimiento, la madre recordó que en distintas ocasiones Ana Helena apareció con «rojeces» o hematomas a los que, en un principio, no dio importancia al creer que eran accidentales.

La mujer recordó que la niña era muy deseada y que la tuvo por inseminación artificial cuando ya estaba separada. Declaró que fue una cuñada quien le habló de la posibilidad de contratar a la acusada como cuidadora.

El fiscal pide la canguro una pena de 12 años de cárcel por un delito de homocidio, informa Ep.

Una canguro por falta de guardería

La madre, llena de dolor, explicó que se vio obligada a contratar a la canguro tras los infructuosos intentos de obtener plaza en guarderías privadas y públicas de la capital, ya que tenía que reincorporarse a su puesto de trabajo como enfermera y su madre, con graves problemas de salud, no podía hacerse cargo de la criatura.

CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE VALLADOLID