Escándalo por intento de Gobierno Italia de cambio ley electoral
Reuters Reuters

Los parlamentarios del Gobierno presentaron el martes por la tarde una enmienda en la cámara baja que, si es aprobada, devolverá a Italia a un sistema electoral basado en una representación 100 por cien proporcional.

Desde 1993, Italia utiliza un sistema electoral doble: un 75 por ciento de los parlamentarios son elegidos mediante un sistema mayoritario y el resto se basa en una representación proporcional a partir de las listas de los partidos.

La enmienda pretende regresar al 100 por cien de la representación proporcional que estuvo en vigor hasta entonces y que se ha considerado como una de las causas de la inestabilidad política debido a que dejaba margen para la proliferación de partidos.

'Es equivalente a un robo', dijo Romano Prodi, líder de la coalición opositora 'La Unión', que las encuestas de opinión sugieren que está por delante del centroderecha y tiene una buena oportunidad de ganar las elecciones, previstas para mediados de abril.

Según algunas encuestas de opinión, el centroizquierda encabezado por Prodi adelanta hasta en un 10 por ciento al bloque del primer ministro, Silvio Berlusconi.

'Es una distorsión total de la democracia', dijo Prodi. 'Cambiar la ley electoral cuando faltan poco más de seis meses antes de las elecciones es indignante'.

Piero Fassino, jefe del mayor partido de la oposición, los Demócratas de Izquierda, denominó la iniciativa una 'estafa verdaderamente vergonzosa', y añadió: 'no puedes cambiar la ley simplemente porque temas que vas a perder'.

Según el complicado sistema de representación proporcional, los partidos cuyos candidatos pierdan pueden ganar algunos escaños en el Parlamento basándose en la proporción de votos que sus candidatos recibieron incluso si perdieron.

Al regresar a una representación 100 por cien proporcional, los partidos en el bloque que pierda las elecciones obtendrán más votos que con el sistema actual, donde sólo el 25 por ciento es proporcional.

Esto reduciría la mayoría parlamentaria del bloque ganador.

Para que la ley se cambie, la enmienda debe pasar por el comité de asuntos constitucionales de la cámara baja y después ser votado por el Parlamento.

El proceso podría llevar semanas o meses y la oposición ha amenazado con bloquear el trabajo parlamentario boicoteando algunas sesiones si la enmienda progresa.

/Por Philip Pullella/