Los Angeles
Los Ángeles, colapsada tras el apagón
Según confirmó Robert Rosansky, del Departamento de Energía de la ciudad, el apagón fue un accidente, "el error de un empleado" mientras trabajaba con su equipo en uno de los principales repetidores eléctricos de la urbe, situado entre el corazón de Los Ángeles y el municipio de Burbank, al norte de la ciudad.

El trabajador cortó una importante línea de distribución y al volver a conectar el servicio lo hizo por esa línea cortada. Este error puso en marcha el sistema automático preventivo que al detectar problemas en la línea generó una cadena de apagones en el resto de los generadores de la zona. "Al menos sabemos que el sistema de prevención funciona bien", añadió el portavoz.

El apagón comenzó a las 13.05 hora local (20.05 GMT) del lunes y se dejó sentir más allá del corazón de los Angeles, en buena parte del área metropolitana, desde el Valle de San Fernando, al norte de la ciudad, al Condado de Orange, al sur.

La mayor parte del área metropolitana afectada recuperó el suministro dos horas después, incluido el corazón de Los Ángeles y barrios como Hollywood, Studio City, Silver Lake o Glendale y Burbank, entre otros.

El corte del suministro eléctrico no afectó al aeropuerto Internacional de Los Ángeles, que tiene un sistema de emergencia y que continuó su actividad sin que se cancelara ningún vuelo.

Las autoridades de Los Ángeles insistieron en todo momento en que no existían "indicios de sabotaje o terrorismo" en el gran apagón. Sin embargo ésta fue la pregunta a la que tuvieron que responder una y otra vez en especial ante la última amenaza de un supuesto militante de Al Qaida contra la ciudad de Los Ángeles.

"Se trata de un fallo humano", insistió otro portavoz del mismo departamento, Ron Deaton. Según la oficina del alcalde de Los Angeles, Antonio Villaraigosa, el apagón pudo haber afectado a un 90 por ciento de la ciudad que ahora está recuperando el servicio.

Aún así la policía de Los Ángeles continúa en estado de alerta táctica aunque su función es la de asistir al departamentos de transporte en el que será ahora el mayor problema en la ciudad: el tráfico.

El tráfico, el más afectado

Según medios locales, más de 1.500 semáforos han quedado fuera de servicio y a medida que vuelva la luz tendrán que ser programados manualmente. Aunque este problema puede crear un caos circulatorio en una ciudad conocida por sus grandes atascos, un portavoz de la policía dijo que los conductores están mostrando "grandes dosis de civismo" y respetan los semáforos con la luz ámbar que parpadea como un "stop".

Además son numerosas las empresas que han cerrado sus puertas con motivo del apagón permitiendo a sus empleados que regresen temprano a sus hogares para evitar las congestiones de tráfico propias de la hora punta.