La batalla campal de anoche entre estudiantes antiBolonia y los Mossos d'Esquadra en el centro de Barcelona se saldó con 57 heridos, de los que 35 eran agentes de la policía catalana, y entre los que había también algunos fotógrafos que cubrían en primera línea los disturbios. También hay un detenido, que ya ha quedado en libertad.

También imputaron por la mañana a otras 16 personas

Unos 5.000 estudiantes, según fuentes del Sindicat d'Estudiants dels Països Catalans (SEPC), y 2.000, según la Guardia Urbana, se  manifestaron la noche de este miércoles por el centro de Barcelona en protesta por el desalojo de 53 personas de la Universidad de Barcelona y contra el Plan de Bolonia.

Según han informado fuentes de la policía catalana, los incidentes se saldaron a lo largo de toda la jornada con siete estudiantes detenidos -uno de ellos por la noche-, que ya han quedado en libertad, a la espera de ser citados por el juez, acusados de atentado y resistencia a la autoridad. 

Además de los siete detenidos, los Mossos también imputaron por la mañana a otras 16 personas, a nueve de ellas por un delito de desobediencia grave y a siete por una falta de desobediencia.

Según un portavoz de los estudiantes, los manifestantes se concentraron en la Plaza Universitat y comenzaron a caminar hacia las Ramblas, con la intención de bajar por ellas, pero el fuerte dispositivo de Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana se lo impidió con una carga, por lo que se encaminaron hacia la Plaza Urquinaona.

Violencia extrema

A la vista de los incidentes ocurridos ayer, la Comisión de Defensa de los Derechos de la Persona del Colegio de Abogados de Barcelona y la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona han denunciando la "violencia extrema, propia de otras épocas e intolerable en un sistema democrático", empleada por los Mossos.

Por este motivo, se han quejado de que la actuación policial fue "desproporcionada" y han considerado que las agresiones a los periodistas suponen un ataque al derecho de información de los ciudadanos.