Debemos aplicarnos cremas fotoprotectoras para tener una piel joven y sana, incluso si no salimos de casa

Las cremas con FPS nos protegen de más radiaciones que las UVA.
Las cremas con FPS nos protegen de más radiaciones que las UVA.
UNSPLASH

Hace relativamente poco hemos descubierto la importancia de echarnos factor de protección solar en nuestro rostro, aunque sea invierno, para evitar el cáncer de piel y el fotoenvejecimiento, que nos causa arrugas muy profundas y manchas en el cutis.

Sin embargo, en estos momentos de confinamiento y de evitar salir para no contagiarnos, hemos dejado de aplicarnos estas cremas porque pensamos que al no salir de casa no nos da el sol y, por tanto, sería una tontería echárnosla. Gran error.

Durante este año ha aumentado el uso de dispositivos electrónicos ha aumentado considerablemente, lo que supone una gran exposición a la luz azul diariamente. Este tipo de luz no solo causa fatiga visual y altera de los ritmos circadianos, impidiéndonos conciliar bien el sueño, también envejece nuestra piel.

En palabras de José María Ricart, dermatólogo y director del Instituto Médico Ricart: “(La luz azul) tiene efectos negativos en nuestra piel, incluso penetra en mayor profundidad en la dermis. Esto es porque estimula de forma acelerada la creación de radicales libres y potencia por tanto el riesgo de aparición de manchas, arrugas y pérdida de elasticidad de la piel”.

Para evitarlo, un fotoprotector de amplio espectro es nuestro mejor aliado para que nos proteja de la radiación UVA, UVB y IR-A. También debemos preocuparnos el factor de protección solar: un mínimo de 30 en invierno y de 50 en verano.

Para completar nuestra lucha contra la luz azul es importante aplicarnos productos que lleven ingredientes antioxidantes, como la vitamina C o el retinol, aunque también podemos recurrir a aquellos que se han creado específicamente para protegernos de ella, como la bruma facial de ikonsgallery.

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