El zar Nicolás II y su familia
El zar Nicolás II y su familia. (ARCHIVO) ARCHIVO
Ningún miembro de la dinastía Romanov sobrevivió a las ejecuciones bolcheviques en la noche del 16 al 17 de julio de 1918, tras la Revolución Rusa. Las pruebas definitivas proceden de los
estudios de ADN publicados este lunes en la revista Public Library of Science, que ponen punto final a las especulaciones sobre la posibilidad de que algún miembro de la familia del zar hubiera sobrevivido y escapado de Rusia.

Cerca de 200 personas han afirmado ser descendientes de uno de los hijos del zar que habría sobrevivido a la masacre
Las investigaciones han confirmado que los restos hallados en julio de 2007 en una fosa común adyacente a la de la familia Romanov corresponden a los hijos desaparecidos del zar Nicolás II, el heredero Alexei y una de sus hermanas mayores, probablemente Anastasia, según publica el diario británico The Independent. Se constata así que los cinco vástagos de los Romanov perecieron junto a sus padres a causa de los disparos bolcheviques. De esta forma desaparece el mito de Anastasia, la hija del zar que supuestamente había sobrevivido a las ejecuciones de la familia real rusa.

Los estudios realizados han comparado el ADN de los restos encontrados en la fosa adyacente a la de los Romanov con el de algunos parientes vivos de la dinastía, entre ellos el duque de Edimburgo, y han confirmado una coincidencia absoluta entre ellos.

Desde el fatal desenlace, cerca de 200 personas han afirmado ser descendientes de uno de los hijos del zar que habría sobrevivido a la masacre. Estas reivindicaciones venían alimentadas del hecho de que en la fosa común en la que se hallaron los restos de la familia Romanov, en 1990, faltaban los cadáveres de dos de los hijos del zar. Un misterio que ahora queda resuelto al identificarse los restos del heredero y de su hermana.