Un ombligo
La solución de afeitarse los pelos de alrededor del ombligo, es la solución que propone este científico. (ARCHIVO) ARCHIVO

Años de mirarse -literalmente- el ombligo han conducido al químico austriaco Georg Steinhauser a dar con la solución a un asunto banal pero enigmático: la aparición repentina de bolitas de pelusa en el ombligo, ha informado la cadena Fox.

Su solución, que envió a la revista especializada Medical Hypotheses, dice que detrás del enigma están los pelos alrededor del ombligo. Según el científico de la Universidad Tecnológica de Viena, cierto tipo de pelillos corporales tienen una estructura escamosa que les hace actuar como diminutos anzuelos que capturan fibras y las conducen paso a paso hacia el ombligo. Surgen por el roce de abajo a arriba y no al revés. Tienen, en su mayoría, color azul grisáceo y no están compuestas sólo de tejido.

El descubrimiento de Steinhauser llegó después de estudiar 503 fragmentos de pelusa de su propio ombligo, y le permitió enterarse de que las pelusas no sólo tienen fibras de tejido, sino restos de piel muerta, grasa, sudor y polvo.

“Las escamas de los pelillos actúan como una especie de anzuelo”, escribió el químico. “A menudo el pelo abdominal parece crecer en círculos concéntricos alrededor del ombligo”. Steinhauser estableció que para eliminar la pelusa, una solución estriba en afeitarse la zona alrededor del ombligo, pero se trata de una solución que sólo funciona hasta que los pelillos vuelven a crecer.

También recomendó usar ropa vieja, pues suelta menos fibras que la nueva. "Esperamos haber podido aportar información para los doctores cuando se vean confrontados la próxima vez con la sencilla pregunta de por qué algunos ombligos capturan tanta pelusa y otros no", apuntó.