Monjes tibetanos
Un par de peregrinos tibetanos en Kumbum Lamasery en la provincia oriental china de Qinghai el pasado 25 de febrero. EFE

Un monje tibetano se inmoló en la provincia suroccidental china de Sichuan y recibió varios disparos de la policía tras el intento de suicidio, informó este sábado  desde Hong Kong la organización Estudiantes por un Tíbet Libre (SFT) en un comunicado remitido a Efe. Según la agencia de noticias Xinhua los agentes no dispararon contra él.

El suceso ocurrió en la localidad de Ngaba, donde el monje, llamado Tape, de unos 20 años y perteneciente al monasterio de Kirti, se quemó a lo bonzo cerca de un mercado, después de gritar consignas y mostrar una bandera tibetana con una fotografía del Dalai Lama impresa en ella.

Según testigos citados por SFT, la policía disparó supuestamente en tres ocasiones a Tape, cuando ya estaba envuelto en llamas, y poco después se llevó al monje del lugar del suceso, ignorándose su estado actual. Al parecer, el suceso se produjo poco después de que un millar de monjes vieran vetado su acceso al monasterio de Kirti, lo que produjo intentos de entrar por la fuerza en el salón de oraciones y rifirrafes con la policía local.

El incidente se produjo ayer, viernes, tercer y último día de las celebraciones del Losar (Año Nuevo Tibetano), que el exilio tibetano pidió fueran canceladas para recordar a las víctimas de las revueltas del pasado año y el terremoto de Sichuan.

El Gobierno chino aseguró en los últimos días que en el Tíbet las fiestas se sucedieron con normalidad y que la celebración o no de la festividad era decisión personal de cada familia. El 14 de marzo del 2008, violentas revueltas en Lhasa, las peores desde 1989, causaron según el Gobierno chino la muerte de 19 personas, algunas de ellas quemadas o apaleadas por los protagonistas de los incidentes.

Los grupos tibetanos fuera de China aseguran que tras estas revueltas la represión policial y militar causó entre 140 y 200 muertos, además de un millar de detenidos. De acuerdo con el director ejecutivo de SFT, Lhadon Tethong, el incidente ocurrido ayer es "una acción desesperada que refleja la frustración y dolor que todos los tibetanos sienten después de casi un año en el punto de mira y oprimidos por las autoridades chinas".

El pasado 25 de febrero tres personas se inmolaron en el centro de Pekín, en un incidente que por ahora no ha sido relacionado con ninguna organización ni etnia, un suceso que en la capital china no se producía desde 2001, cuando se informó de dos suicidios similares.