Barack Obama
El presidente de EE UU, Barack Obama, respaldado por el vicepresidente, Joseph Biden, tras la firma de la ley (R. GIASE / EFE) EFE/RICK GIASE

El presidente de EE UU, Barack Obama, promulgó este martes el plan de estímulo económico aprobado la semana pasada en el Congreso, dotado con cerca de 790.000 millones de dólares (unos 610.000 millones de euros) y del que asegura que es una herramienta vital contra la crisis.

En una ceremonia celebrada en Denver, en Colorado, Obama declaró que el plan "marca el principio del fin" de la crisis. "Ahí lo tenéis", dijo al firmar la ley, "está hecho".

La ley destina medio billón de dólares a infraestructuras, energía y educación

"Hemos comenzado el trabajo esencial de mantener vivo el sueño americano en nuestra época", afirmó el mandatario estadounidense, quien, con la entrada en vigor de esta ley se apunta un importante triunfo político en su primer mes al frente de la Casa Blanca.

La medida, que tan sólo recibió el apoyo de tres senadores republicanos en todo el Congreso estadounidense, destina cerca de 275.000 millones de dólares a recortes de impuestos y cerca de medio billón a proyectos de infraestructuras, energía y educación.

Independencia energética

La importancia concedida a proyectos de energía y educación ha sido una preferencia directa del presidente estadounidense, que considera que la lucha contra el cambio climático será una de las prioridades de los próximos años.

Obama aseguró que la medida permitirá dar "un gran paso hacia la independencia energética, sentando las bases para una nueva economía verde que creará innumerables puestos de trabajo bien pagados".

El presidente optó
por celebrar la firma alejado de Washington

El presidente, que optó por celebrar la firma hasta el momento más importante de su mandato alejado de Washington, para promover el plan entre los ciudadanos de a pie, recordó también que la legislación aprobada representa únicamente "una parte" de la estrategia contra la crisis económica.

"Necesitamos estabilizar, reparar y reformar nuestro sistema bancario, y conseguir que el crédito vuelva a fluir para las familias y las empresas", destacó Obama, quien también resaltó la importancia de una reforma del sistema regulatorio y de atajar la crisis inmobiliaria.

No obstante, la ley ha recibido numerosas críticas, tanto entre los republicanos como entre algunos analistas económicos que consideran que no creará los suficientes puestos de trabajo o no destina el dinero suficiente a estimular la economía.