"Contrato de crisis" ¿solución o problema?

Entrada de una oficina de empleo. (ARCHIVO)
Entrada de una oficina de empleo. (ARCHIVO)
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Lo han bautizado como 'contrato de crisis'. Es una propuesta de la asociación que agrupa a los empresarios madrileños (CEIM) y consiste en aplicar bonificaciones a los nuevos contratos (como el aplazamiento de las cotas a la seguridad social) y una reducción de la indemnización en caso de despido, que pasaría del máximo actual de 45 días a los 20 que proponen.

Esto es lo que opinan sobre la propuesta empresarios, sindicatos, expertos en economía y abogados:

Ceim.Empresarios: Arturo Fernández, presidente de CEIM insiste en que su propuesta es una "fórmula fantástica " y pide que se estudie porque es "muy buena para los trabajadores y para los empresarios". Fernández ha dicho que "en un momento de crisis, con 3.300.000 parados, este contrato de crisis, bonificado y con una indemnización por despido similar a la establecida en la actual legislación para despidos por causas económicas (20 días), va a conseguir mucho más empleo que con el diseño actual, que es francamente obsoleto".
ccoo.Sindicatos: El secretario gneral de CC OO de Madrid, Javier López, califica de ridícula la propuesta. Para López es "ridículo y grotesco" lo que propone la patronal en un momento en el que los empresarios ya no renuevan los contratos temporales, utilizan expedientes de regulación de empleo o el despido individualizado. En su opinión, el 'contrato de crisis' prolongaría aún más la situación económica, bajaría el consumo y aumentaría el desempleo.
ugtPara José Ricardo Martínez, de UGT Madrid, el contrato de crisis "tiene hoy menos sentido que nunca" dado que en las épocas en que la situación económica no es muy boyante es necesario "lanzar un mensaje de confianza, de futuro, de exigencia a las empresas y a los trabajadores para alcanzar mayores niveles de competitividad y productividad".
Corbacho.Gobierno: El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, rechaza la propuesta de la CEIM de abaratar el despido porque al mercado de trabajo español "le sobra flexibilidad" y recordó que de 16 millones de contratos que se hacen al año en España, el 89% son temporales.
Montalvo.Profesores de Economía: Pese a que José García-Montalvo, de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, reconoce que el mercado laboral español es excesivamente rígido, no es el momento ahora de promover mayor flexibilidad en el despido. "Ya hay muchos empresarios despidiendo personal por razones económicas, otros que no sufrieran tanto la crisis podrían aprovecharse de la medida", dice. Una vez superada la crisis se podría estudiar la propuesta, pero no es de recibo que los trabajadores asuman todo el peso de la crisis, hay otros mercados que necesitan una reorganización más urgente, como es el caso del sector inmobiliario".
Morillas.A Javier Morillas Gómez, profesor de Estructura Económica de la Universidad San Pablo CEU, le parece "coherente" la propuesta, "porque representa el punto de vista de los empresarios, que no están contentos con el coste del despido". Para él, "es de agradecer que haya propuestas nuevas, porque las medidas del Gobierno no funcionan". Segun Morillas, "los empleos no crecen en los árboles y si los empresarios emprendedores consideran que los despidos son muy caros, no crearán empleo". Sin embargo, propone que esta medida se complemente con otras como, por ejemplo, que el Estado reduzca la cotización a la seguridad social y así las familias tendrían más dinero para relanzar el consumo.
iese.Sandalio Gómez, de la escuela de Negocios IESE, cree que va a ser muy difícil que sindicatos y Gobierno admitan una reducción de los 45 días de indenmización de los despidos disciplinarios. "Están grabados a fuego". Además, desde su punto de vista, en un momento coyuntural de crisis, con despidos objetivos y ERES que no llegan a los 45 días no parece "el mejor momento para acometer una reforma estructural del mercado laboral como la que propone la CEIM". Una solución intermedia para Gómez sería hacer extensivo a todos el contrato de fomento de la contratación indefinida, que entró en vigor en 1997 para algunos grupos humanos, y que contempla una indemnización máxima de 33 días.

Defensores laboralistas: Purificación Zafra está continuamente en los juzgados representando a los trabajadores que han sido despedidos. Para ella, la reducción de 45 a 20 días de la indemnización "sería un motivo para echarse a la calle" por tratarse de "una salvajada". "Los trabajadores tienen mucho miedo, pero deben saber que las empresas tienen que dar cinco años de pérdidas para que objetivamente se pueda probar documentada la crisis, así que han de impedir que se les haga despidos disciplinarios camuflados como objetivos", recomienda.

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