Javier de Castro: "Si no hubiera tabaco se reducirían más del 80% de casos de cáncer de pulmón"

  • El 17 de noviembre es el día contra el cáncer de pulmón, que se lleva cada año 22.000 vidas en España.
  • Hablamos con Javier de Castro, presidente de la Asociación para la Investigación del Cáncer de Pulmón en Mujeres y oncólogo del Hospital Universitario La Paz de Madrid.
Javier de Castro es presidente de la Asociación para la Investigación del Cáncer de Pulmón en Mujeres y oncólogo del Hospital Universitario La Paz de Madrid.
Javier de Castro es presidente de la Asociación para la Investigación del Cáncer de Pulmón en Mujeres y oncólogo del Hospital Universitario La Paz de Madrid.
Luis Malibrán

El cáncer de pulmón se lleva cada año 22.000 vidas en España. El día 17 de noviembre, día mundial contra esta enfermedad, la AEACAP (Asociación Española de Afectados de Cáncer de Pulmón) está llevando a cabo #esCosadeTodos, una campaña para concienciar sobre esta enfermedad y dar a conocer sus factores de riesgo y la importancia del diagnóstico precoz a través de la detección de los temprana de los síntomas. Y es que, en el caso del pulmón, sólo un 25-30% de casos se diagnostica cuando es posible eliminarlo con una operación y más de 50% se detecta ya en fases avanzadas. Para hablarnos de los síntomas que nos alertan y de lo que está en nuestras manos para prevenir este tipo de tumores, hablamos con el doctor Javier de Castro, presidente de ICAPEM (Asociación para la Investigación del Cáncer de Pulmón en Mujeres) y oncólogo médico del Hospital Universitario La Paz de Madrid.

Cada año mueren en España más de 22.000 personas por cáncer de pulmón, se diagnostican 30.000. ¿Se podría decir que es uno de los más mortales?

Sin duda, es el primero en mortalidad a nivel mundial y también en España. Cuando lo analizamos por sexos, es el primero en mortalidad en el varón y está empatado con el cáncer colorrectal en la mujer por detrás del cáncer de mama. Sin embargo, en los países occidentales, también en la mujer ha pasado a ser el número uno en mortalidad. Por eso es muy importante tomar medidas a todos los niveles, prevención, diagnóstico, tratamiento, para lo cual necesitamos mucha investigación. Como a mí me gusta definirlo, es el enemigo público batir.

¿Qué pronóstico tiene, en general, este tipo de cáncer?

Como todos los tipos de cáncer el pronóstico del cáncer de pulmón dependerá en qué estadio se encuentre, es decir, si está localizado, localmente avanzado o ya ha producido metástasis. Cuanto mayor sea el grado de extensión peor pronóstico y menor posibilidad de curación. El problema es que es un tumor que se diagnostica en etapas avanzadas en la inmensa mayoría de casos, 50% avanzado y 30% localmente avanzado, donde en muchos casos no es posible una curación, de ahí su mal pronóstico.

Como en todos los tipos de cáncer, el diagnóstico precoz es vital para tener un mejor pronóstico, pero ¿cómo se hace en caso de tumores de pulmón, que apenas dan síntomas a no ser que estén muy avanzados?

Indudablemente, el diagnóstico lo más precoz posible es vital. De nuevo el cáncer de pulmón tiene un problema grave: actualmente no existe un sistema de cribado o diagnóstico precoz como tenemos en el cáncer de mama, en el colorrectal, en el de cérvix o en el de próstata, con lo cual no podemos detectarlo en muchos casos como nos gustaría lo más precoz posible. Por suerte, las cosas están mejorando, hoy en día se está trabajando en un programa de detección precoz mediante la realización de TC de baja radiación para personas de riesgo, que son aquellas fumadoras o exfumadoras entre los 50 y 70 años.

¿Qué síntomas tienen que alarmarnos? ¿Y cómo los distinguimos de otras patologías?

El cáncer de pulmón puede tener los típicos síntomas originados en la vía respiratoria como tos, expectoración, a veces con restos de sangre o dificultad para respirar, y esto es un problema, porque pueden ser los mismos síntomas que tienen los pacientes con patología respiratoria como los que padecen bronquitis crónica, por lo que es difícil distinguirlos. De ahí que no tengamos síntomas claros de alarma, quizá la presencia de sangre en la expectoración, o la aparición brusca sin clínica de infección de tos o dificultad respiratoria, pero habitualmente son síntomas que se solapan y no es fácil su distinción. Por esto es precisamente por lo que se diagnostican muchas veces tarde, cuando la enfermedad ya está avanzada y aparecen otros síntomas consecuencia de este avance del tumor, como por ejemplo con la aparición de dolor o la pérdida de peso.

¿Están sufriendo de manera especial los pacientes de cáncer de pulmón los efectos del coronavirus?

Yo diría que cualquier paciente con cáncer está sufriendo un poco más si se puede que el resto de la población que por desgracia ya lo está pasando mal, por varios motivos: primero porque en muchos casos se está produciendo un retraso en los diagnósticos de los nuevos pacientes o en la puesta en marcha de los tratamientos, como consecuencia del problema de acceso al sistema sanitario. Por otra parte, es lógico que un paciente que sufre un cáncer de pulmón y tiene dañado su pulmón pueda tener más problemas si contrae la COVID, de hecho, por desgracia, en este grupo la mortalidad puede ser más elevada.

El cáncer de pulmón se asocia con el consumo de tabaco, pero ¿qué otros factores de riesgo influyen?

El tabaco está detrás del 80-85% de tumores de pulmón. Otros factores que pueden influir pueden ser la propia contaminación, ciertas zonas donde puede ser importante la acumulación de gas radón, especialmente en sótanos de casas, trabajadores de ciertas industrias con alto riesgo de contaminación o la figura del fumador pasivo, es decir, aquella persona que puede sufrir los efectos del tabaco sin ser fumador, pero por haber convivido con fumadores o haber trabajado en un ambiente con humo. Es evidente que si desapareciera el tabaco este tipo de cáncer se reduciría muchísimo.

“Hasta un 40% de casos de cáncer de pulmón en mujeres se da en personas sin historia previa de tabaquismo. No sabemos por qué y necesitamos seguir investigando”

¿Es cierto que cada vez se detectan más casos entre gente no fumadora? ¿Especialmente entre las mujeres?

En la mujer está ocurriendo un fenómeno curioso. La incidencia del cáncer de pulmón está aumentando porque estamos sufriendo la incorporación más tardía al consumo tabáquico, que en la mujer se produjo en las últimas décadas del pasado siglo. De esta forma, mientras en los varones las medidas del control del tabaquismo empezaron a reducir su incidencia, en la mujer este freno todavía no se ha producido. Además, no es que tenga peor pronóstico en la mujer, lo que ocurre es que el consumo de tabaco puede tener un impacto mayor, es decir, un consumo de menos cantidad o menos tiempo de tabaco puede tener un impacto negativo mayor que en el varón, posiblemente porque los sistemas de eliminación de los tóxicos del tabaco no son tan eficientes como en el del varón. Por otra parte, en la mujer se ha visto que hay hasta un 40% de casos sin historia previa de tabaquismo. En estos casos, además, se producen en mujeres jóvenes y posiblemente suelen ser más casos de cáncer de pulmón con presencia de alteraciones moleculares muy definidas. Lo que no sabemos es por qué se produce este fenómeno, de ahí la necesidad de seguir investigando, porque es un drama cuando te encuentras con una paciente de 20 o 30 años con esta enfermedad que no entiende cómo se ha podido producir en ellas un tipo de cáncer que suele presentarse con más frecuencia en fumadores y de mayor edad, sobre la sexta o séptima décadas.

¿Qué papel juega la genética en las probabilidades de padecer cáncer de pulmón?

A día de hoy no hemos identificado una predisposición genética familiar que desarrolle el cáncer de pulmón como puede ocurrir con otros tumores. Lo que sí se ve ocasionalmente es que aparezcan casos en una misma familia, posiblemente por causas que no conocemos todavía, aunque presumimos que puedan deberse a trastornos en la eliminación de los tóxicos relacionados con el tabaco o la contaminación.

“Gracias a la inmunoterapia, podemos conseguir que un 30% de los pacientes con un cáncer de pulmón metastásico, sobreviva más allá de los cinco años”

¿Hacia dónde van los últimos avances de la enfermedad?

Además del desarrollo de la detección precoz, las nuevas tecnologías han permitido mejoras los procesos quirúrgicos, reduciendo la agresividad de las cirugías y sus secuelas y mejorando las técnicas de radiación. En el terreno de los tratamientos innovadores, las terapias dirigidas son muy eficaces en tumores donde se detecta una alteración molecular muy relevante, lo cual puede ocurrir en un 15% de casos. En el resto de casos, la inmunoterapia está suponiendo una revolución, y está siendo incorporada en muchos pacientes, incluso en etapas de la enfermedad menos avanzadas. Hablamos de un gran cambio promovido con la inmunoterapia porque actualmente podemos conseguir que un 30% de los pacientes con un cáncer de pulmón metastásico, sobreviva más allá de los cinco años, lo que nunca ocurría con la quimioterapia clásica.

¿Cómo están influyendo los test genómicos en los nuevos tratamientos?

En los pacientes con enfermedad avanzada, los test genómicos son fundamentales para identificar diversos tipos de cáncer de pulmón, que pueden tener comportamientos biológicos diferentes y, por tanto, precisarían terapias personalizadas. Posiblemente, las técnicas de secuenciación genómica masiva tengan que ser incorporadas en un futuro próximo no solo a la enfermedad avanzada sino ante cualquier diagnóstico de cáncer porque nos dará mucha información y ayudará mucho al abordaje del paciente. En este sentido, el cáncer de pulmón, es el primero, yo creo que será el primer tipo de cáncer donde se haga esta aproximación.

Hace poco saltó la noticia sobre una posible ‘vacuna’. ¿En qué consiste y en qué fase está? 

No conozco en concreto esta noticia, pero el uso de vacunas es una de las alternativas que se están investigando y lo que promueven es en definitiva una forma de inmunoterapia. Hasta ahora los resultados no han sido los esperados, pero es probable que esta alternativa se convierta en otro avance que incorporemos al arsenal terapéutico de esta enfermedad.

¿Se aventuraría a decir que estamos cerca de una cura definitiva del cáncer de pulmón?

Yo sería prudente, lo que se está consiguiendo cada día más es aumentar las curaciones en las etapas más precoces del cáncer de pulmón o incluso en los casos localmente avanzados. Cuando el paciente ha desarrollado metástasis, lo que sí se está consiguiendo es frenar la enfermedad y que el paciente pueda convivir con ella, lo que denominamos "cronificar" la enfermedad.

Aparte de no fumar, ¿qué podemos hacer para reducir la probabilidad de sufrir cáncer de pulmón?

No fumar es fundamental. Si no hubiera tabaco se reducirían más del 80% de casos. Además, llevar vida sana, hábitos saludables de alimentación y ejercicio físico pueden ser importantes. Esto es lo que llamamos las causas evitables que reducirían no solo el cáncer de pulmón sino la incidencia de todo tipo de cáncer en un 30%.

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