Recreación de una batalla romana
Recreación de una batalla de la Antigüedad, en las fiestas de Carthaginenses y Romanos de Murcia. ACHIVO

Un equipo de arqueólogos alemanes ha descubierto en la céntrica región de la cordillera del Harz restos de una desconocida batalla que enfrentó a las legiones romanas con pueblos germanos y que se desarrolló probablemente en la primera mitad del siglo III de nuestra era.

Los expertos creían que la última gran batalla contra los germanos fue en el siglo I

Más de 300 piezas, en su mayoría restos de armas, han sido encontradas en una extensa ladera en la localidad de Kalefeld, al sur de Hannover, informa hoy el rotativo Berliner Zeitung, que destaca la lejanía del lugar del hallazgo de las fronteras exteriores del imperio romano.

El último gran enfrentamiento conocido en Germania entre romanos y germanos fue la batalla de Teutoburgo en el año nueve de nuestra era, en la que el rebelde Arminio consiguió sorprender a los invasores y aniquilar las legiones del romano Varo y que supuso una trágica derrota que el anciano emperador Augusto recordaba con la frase "Varo, Varo, devuélveme mis legiones".

Los restos encontrados han sorprendido a los arqueólogos alemanes ya que se pensaba que, tras la derrota de Varo, los romanos nunca mas volvieron a guerrear con fuertes contingentes de tropas en territorio germano y mas allá de sus fronteras entre el Rin y el Danubio.

Un arqueólo aficionado descubrió el campo de batalla en junio

El hallazgo se produjo gracias a la investigación de un arqueólogo aficionado, quien este mes de junio, tras recoger decenas de piezas en la citada ladera, acudió a las autoridades para presentar el yacimiento.

El terreno estudiado, una superficie de 500 por 1.600 metros, han aparecido cientos de restos arqueológicos, en su mayoría puntas de flecha, restos de lanzas y hasta una hiposandalia, una herradura especial que se colocaba a los caballos de los romanos.

La datación del yacimiento se ha visto facilitada por el hallazgo de una moneda con la efigie del emperador Cómodo, que gobernó entre los años 180 y 192 de nuestra era, así como una funda de cuchillo que no pudo ser fabricada antes de finales del siglo II.

Ningún campo de batalla de la antigüedad ha proporcionado hasta ahora testimonios tan impresionantes

La situación de las piezas encontradas ha permitido incluso reproducir episodios de la desconocida batalla, en la que se debieron producir salvas de flechas, ataques definidos de la infantería y el lanzamiento de proyectiles pesados con ballestas gigantes.

"Ningún campo de batalla de la antigüedad ha proporcionado hasta ahora testimonios tan impresionantes de los despiadados combates", señala la responsable de la excavaciones y arqueóloga alemana, Petra Lönne.

A los arqueólogos alemanes ha sorprendido que los germanos, quienes al parecer ganaron la batalla, no saquearan seguidamente las propiedades del enemigo vencido y presumen que el lugar del enfrentamiento fue sometido a algún tipo de tabú que lo convirtió en sagrado.