El 62% de los jóvenes catalanes cobra un sueldo igual o inferior a los mil euros al mes, lo que hace que hayan podido emanciparse sólo 3 de cada diez, de los que, además, más de la mitad tiene problemas para llegar a final de mes y el 80% no tiene capacidad de ahorro.

Ésta era la fotografía fija de la situación del colectivo de jóvenes de Catalunya en 2007, cuando la Generalitat realizó la encuesta que ha arrojado estos datos, pero que con toda probabilidad es sensiblemente mejor a la actual, cuando el paro ha empezado a castigar en especial a este colectivo.

Los jóvene son los primeros en sufrir las consecuencias de periodos de crisis

La consellera de Acció Social, Carme Capdevila, ha lanzado, en la presentación de los datos de la encuesta, la voz de alarma sobre la situación de vulnerabilidad creciente en la que se encuentran los jóvenes catalanes y que se deduce de estos datos.

Los jóvenes, ha advertido Capdevila, son los primeros en sufrir las consecuencias de periodos de crisis como el actual y los últimos en recuperarse, por lo que ha subrayado la importancia de mantener las políticas de juventud para mejorar su incorporación al mercado laboral y el acceso a la vivienda, entre otros frentes.

La encuesta de la Secretaría de Juventud, realizada a 2.400 jóvenes de entre 15 y 29 años, revela que tres de cada cuatro jóvenes empiezan su vida laboral con contratos inestables y que hasta uno de cada tres (un 30%) no consiguen nunca salir de esta situación, por lo que esta temporalidad acaba siendo estructural.