Emilio Rodríguez
Emilio Rodríguez es de Alicante y tiene 34 años.
Cuando Emilio Rodríguez pidió una hipoteca puente en enero de 2007 para irse a vivir con su mujer a una casa mejor, no imaginaba la que se le venía encima. "Ahora pago los dos pisos y no vendo el primero. Doble gasto y sueldos inferiores, y doy gracias a Dios porque todavía puedo pagar y vivir", dice este alicantino de 34 años.

Emilio trabaja como conductor en una empresa de alquiler de coches, y aunque tiene la suerte, como él mismo dice, de conservar su puesto de trabajo, sus ingresos se han visto muy reducidos.

He pasado de tener un sueldo más o menos digno a uno pelado

"Antes éramos una plantilla muy ajustada, pero ahora, como han echado a muchos altos cargos, han hecho muchos contratos basura. Hay más gente con menos salario, y ya no nos dejan hacer horas extra. He pasado de tener un sueldo más o menos digno a uno pelado que llega muy pobre a casa", explica.

Mientras, para capear el temporal, Emilio y su mujer han tenido que aplazar algunos de sus planes. "Todos los años hacemos un viajecito por vacaciones, y este año no ha podido ser", afirma. Tampoco han podido "jubilar" su Ford Escort del 95, ni cambiar de portátil, algo que para ambos ha pasado a ser "un lujo".

CINCO PREGUNTAS SOBRE LA CRISIS

  • ¿Los problemas económicos le quitan el sueño? Por ahora no.
  • ¿A qué le huele la crisis? A chanchullo.
  • ¿Echa mano de marcas blancas? Sí, pero antes también lo hacía.
  • ¿Recogería del suelo una moneda de cinco céntimos? Sí.
  • ¿Prescindiría de la calefacción o del teléfono móvil? De ambas, si fuera necesario.