El olor del piso de la abuela o del pastel de manzana nos hace sentir como en casa en cualquier lugar, dicen numerosos estudios. Ahora, el aroma de los polvos de talco ha conseguido que los niños más pequeños de una escuela estén traquilos y relajados como si estuviesen recién bañados con papá y mamá.

La demanda ha ido incrementándose en panaderías (con olor a pan recién hecho), cines (a palomitas) o centros comerciales
La escuela concertada L'Avet (Terrassa) ha sido la primera en incorporar una clase de ambientador, el Baby powder (polvos de bebé), que mezcla jazmín y rosa hasta conseguir un aroma similar al de la vainilla.

Esta fragancia ha conseguido que los niños más pequeños del centro "estén más cómodos en clase, más atentos", ha explicado a 20 minutos el gerente del centro, Joan Vert.

Se contrató la instalación de los difusores en septiembre y, unos meses después, los maestros confirman que ahora "hay un entorno más agradable", que se percibe en la actitud de los niños.

Además de colocarlo en dos clases, también se ha incorporado en el aula de psicomotricidad y el comedor. También se quiere extender a otros rincones del centro. La empresa instaladora, Aromarketing, ha aclarado que éste no es el primer caso de España y que la demanda ha ido incrementándose en panaderías (con olor a pan recién hecho), cines (a palomitas) o centros comerciales.