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Jean Charles de Menezes

Dicha cadena reveló el martes por la noche nuevos detalles de la investigación sobre la muerte del joven electricista, que confirman que éste no hizo nada que, en principio, pudiera haber motivado su ejecución por parte de las fuerzas del orden.

Así, según los documentos obtenidos por ITV de la Comisión Independiente de Investigación de Quejas a la Policía (CIIQ), De Menezes entró a la estación de Stockwell (sur de Londres) con un billete e incluso se detuvo para coger un periódico gratuito, y no saltó las barreras ni huyó por las escaleras, como los medios de comunicación difundieron en un primer momento.

Tampoco llevaba una cazadora abultada supuestamente sospechosa en un día caluroso, sino que vestía una simple chaqueta tejana. Según la información divulgada hoy, el joven ni escapó, ni desoyó las advertencias de los agentes: entró tranquilamente en un vagón y se sentó.

Un testigo presencial dijo a los investigadores que, de repente, entraron los agentes y mirando al brasileño, gritaron: `Policía! Cuando éste hizo el gesto de levantarse, un agente le inmovilizó y otro le disparó ocho tiros a bocajarro, siete en la cabeza y uno en el hombro. Otras tres balas fueron halladas en el suelo.

Un "asesinato"

Los nuevos datos sobre la investigación han suscitado las denuncias de los abogados de la familia de Jean Charles De Menezes, que considera que la muerte de su hijo es, de hecho, un asesinato.

La letrada Harriet Wistrich dijo hoy que es "aterrador" que la Policía matara a un inocente cuyos actos no eran sospechosos, y que además, al principio, los agentes intentaran justificar su acción y permitieran que circulara información falsa sobre el joven.

El ministro británico de Interior, Charles Clarke, declaró hoy que "hay que dejar que la CIIQ investigue sin presiones" y señaló que, una vez el organismo divulgue su informe, el Gobierno tomará las medidas oportunas.

Jean Charles de Menezes fue muerto por la Policía británica un día después de los atentados fallidos del 21 de julio en Londres, que no causaron víctimas porque sólo estallaron los detonadores.

Los agentes habían seguido al joven desde que salió de un bloque de pisos vigilado en el barrio de Tulse Hill, al sur de Londres, se montó en un autobús y llegó hasta el metro.

La abogada de la familia se preguntaba esta noche cómo es posible que, si la Policía pensaba que era un terrorista, le dejara subirse a ese vehículo y entrar en el metro.