raúl y alejandra
Raúl y Alejandra, poco antes del comienzo del concierto de U2. Raúl Fernández

“Fue increíble, inmejorable", explicaba hoy Raúl. Su plan era perfecto: declararse a su novia durante el concierto de su banda favorita (la de ella también), el día 11 de agosto, en la fila 11 y con un anillo de 11 brillantes. Incluso lo había aunciado en este periódico el día anterior.

Momentos antes, a Alejandra ni se le pasaba por la cabeza lo que estaba a punto de suceder. “Yo le había dicho que cuando se lo pidiera, sonaría U2 de fondo”, explica su novio, “aunque no se esperaba que fuera en durante el concierto".

Que me pida matrimonio, por favor

Pero el destino, o tal vez una simple casualidad, anticipó el acontecimiento. Media hora antes de los bises, una estrella fugaz cruzó por encima del estadio. Era una de las conocidas como lágrimas de San Lorenzo, que estos días surcan el cielo nocturno, y Alejandra aprovechó su oportunidad: “que me pida matrimonio, por favor”, deseó.

Luego vino el With or without you, las lágrimas, el abrazo y la pequeña cajita en la que iba guardada la petición de su compromiso. Y ella pensó “ese es mi anillo, gracias estrella”.

Después de eso, no hubo nada más para Alejandra: “de fondo sonaba U2. Perdía la noción del tiempo y no recuerdo nada más hasta que escuche a la gente gritar uno, dos, tres… catorce , y fui consciente de que ese era el momento de mi vida”.

La pareja, ambos madrileños de adopción desde que llegaron de Galicia, ya tiene fecha de boda (el 15 de julio del año que viene), y aunque durante el baile nupcial sonará música clásica, ya se han asegurado de que la orquesta reserve un hueco en el repertorio para With or without you, la que era y seguirá siendo -ahora con más razón- su canción.