Presidente peruano Toledo pide la renuncia a todo su gabinete
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El nombramiento de Fernando Olivera como canciller (ministro de Exteriores) provocó el jueves la renuncia del primer ministro, Carlos Ferrero, y del titular de Vivienda, Carlos Bruce, quienes se oponen a una ley que da luz verde a los cultivos de coca en una región del sur de Perú.

Esta legislación -en un país que es el segundo productor mundial de cocaína- es apoyada por Olivera, uno de los principales aliados de Toledo.

No obstante, Toledo dijo que pidió la dimisión de sus ministros para dar oportunidad a los que quieren postularse a la presidencia o al Congreso en las elecciones de abril.

'Para darle el tiempo necesario a aquellos que quieran prepararse para esas candidaturas, he pedido al gabinete entero que ponga sus cargos a disposición. El presidente evaluará aquellos que continuarán y aquellos que no', dijo Toledo horas después de las renuncias de Ferrero y Bruce.

Las fechas máximas para presentar candidaturas presidenciales y parlamentarias son el 8 de enero y el 7 de febrero de 2006, respectivamente.

La Constitución manda que cuando dimite el primer ministro, el resto del gabinete debe poner su cargo a disposición. La Carta Magna también impide la reelección de Toledo.

Olivera, quien hasta su nombramiento era embajador de Perú en España, es el más cercano consejero de Toledo.

El fin de semana, Ferrero rechazó abiertamente la ley regional impulsada por un correligionario de Olivera, por temor a que ocasione una explosión de cultivos de coca en Perú.

La semana pasada Bruce, que era el dirigente más antiguo y popular de Toledo, amenazó con renunciar si el gobierno no declaraba inconstitucional esa ley regional. Pero el presidente le respondió que 'nadie me condiciona', lo que fue interpretado como un desplante a Bruce en favor de Olivera.

'GRAVISIMO ERROR'

La designación de Olivera provocó una avalancha de críticas de analistas, opositores, e incluso de miembros del partido oficialista, en una de las más duras crisis del gobierno de Toledo, cuando le falta un año para dejar el poder.

El ex ministro del Interior, Fernando Rospigliosi, dijo: 'La decisión de poner a Olivera ha sido un gravísimo error, porque no era tan difícil suponer que causaría problemas'.

Olivera integró el gabinete como ministro de Justicia en el inicio del gobierno de Toledo, desde 2001 hasta 2002.

Toledo cumplió en julio cuatro años en el gobierno, agobiado por denuncias de corrupción en su entorno y por la promesa incumplida de reducir la pobreza y el desempleo.

Olivera cobró notoriedad en 2000 cuando hizo público un vídeo que mostraba cómo el entonces jefe de espías, Vladimiro Montesinos, sobornaba a un político.

Esto causó un escándalo mayúsculo al mostrar la corrupción en el gobierno, y provocó el fin de los diez años en el poder del presidente Alberto Fujimori, ahora prófugo en Japón.

/Por Tania Mellado/.*.