La mujer que agredió con el palo de una bandera a una edil del PP de Lizartza a la salida de un acto religioso oficiado en la ermita de esta localidad guipuzcoana ha sido condenada a cuatro años de cárcel y a pagar una multa de 1.800 euros, como responsable de un delito de atentado a la autoridad.

La acusada "dirigió" el palo de su bandera contra una concejala de Lizartza

Según la sentencia del caso, los hechos ocurrieron sobre las 20:45 horas del 6 de septiembre de 2007, cuando la acusada junto a un grupo de entre 20 y 40 personas fue a la ermita de la Virgen del Sagrario "con el fin de oponerse" a la presencia de concejales del Ayuntamiento en el acto religioso.

El escrito precisa que, cuando varios ediles populares que habían acudido a la celebración salieron del templo, los opositores, que portaban ikurriñas y pancartas en las que reclamaban el traslado de los presos a Euskal Herria, comenzaron a proferir insultos y gritos como: "perros, fascistas, fuera de aquí", al tiempo que se acercaban "en actitud agresiva" a los concejales.

Le rozó una ceja

Las autoridades, protegidas por sus guardaespaldas, se dirigieron entonces a sus vehículos aparcados en las inmediaciones de la iglesia, donde los alborotadores formaron un tumulto y algunos de ellos golpearon los automóviles con palos y con las manos.

La sentencia explica que, en este contexto, la acusada "dirigió" el palo de su bandera contra una concejala de Lizartza que intentaba subirse "apresuradamente" a su coche, si bien su escolta consiguió desviar el golpe, de forma que la procesada sólo consiguió rozar una ceja a la edil.

El texto sostiene que la conducta de la inculpada reúne "todos los requisitos" para ser calificada como un atentado contra la autoridad, ya que su víctima era una edil, contra la que la procesada acometió de forma directa y empleando la fuerza con un palo, con el que pretendía golpearla.