Recesión en EE. UU.
Los expertos dicen que EE. UU. acabó la recesión en junio de 2009. EFE

La economía española registró en el tercer trimestre un retroceso del 0,2 por ciento con respecto al trimestre anterior, el primero en 15 años, debido al debilitamiento de la demanda interna y también, en buena medida, al recrudecimiento de la crisis financiera.

En su boletín de octubre, el organismo supervisor explica que esta caída intertrimestral ha hecho que el crecimiento interanual del Producto Interior Bruto fuera sólo del 0,9 por ciento, la mitad que el registrado en el segundo trimestre.

Moderación del consumo

La fuerte moderación de la demanda interna -consumo e inversión- que sólo creció tres décimas (frente a los 1,5 puntos del segundo trimestre), explican este debilitamiento de la economía, aunque también ha sido clave la persistencia de la inestabilidad en los mercados financieros.

El Banco de España señala que la crisis financiera contribuye a este mal dato
Así, el Banco de España señala que las implicaciones de la crisis financiera sobre las condiciones de financiación y sobre la confianza ha contribuido a "frenar el avance de la actividad" y los episodios "más agudos" de dicha crisis de las últimas semanas "podrían haber inhibido el crecimiento económico adicionalmente".

El organismo advierte de que tanto el consumo privado como la inversión han caído en este tercer trimestre, aunque no especifica cuánto.

Peor dato desde 1993

Detrás del debilitamiento del consumo de las familias, dice, está no sólo la pérdida de confianza por la "delicada" situación financiera o por el empeoramiento de las perspectivas macroeconómicas, sino la evolución "más desfavorable" de los factores que determinan directamente ese consumo, como la destrucción de empleo y la menor renta disponible ante la elevada inflación.

El decrecimiento registrado entre julio y septiembre supone el primer registro intertrimestral negativo de la economía española desde el segundo trimestre de 1993, en el que el PIB cayó el 0,3 por ciento, año al que también hay que remontarse para ver un decrecimiento interanual de la economía, que fue en el cuarto trimestre y también de tres décimas.

La prensa económica extranjera y el  Fondo Monetario Internacional ya han advertido de la posibilidad de que España entrara en recesión era más que real.