Bomba atómica
Jim Brown, entrevistado por Maurizio Torrealta, acusa a EE UU de usar una bomba atómica en la primera Guerra del Golfo. (RAI / ARCHIVO) RAI / ARCHIVO

Italia ha podido ver un reportaje de 20 minutos de duración, al que se puede acceder a través de Internet, que seguro generará mucha polémica. Se ha emitido en la cadena pública Rainews24 y en él aparecen las declaraciones de un veterano militar estadounidense, Jim Brown, que denuncia al gobierno de su país de haber utilizado una pequeña bomba atómica durante la primera Guerra del Golfo. Esta posible tercera bomba nuclear de la historia se pudo lanzar el último día del conflicto: el 27 de febrero de 1991.

Brown es un ingeniero que participó en la Operación Tormenta del Desierto

Brown ha sido entrevistado por Maurizio Torrealta, un veterano reportero de la citada cadena, que ha apoyado la acusación del militar con una investigación que demuestra cómo el Centro Sismológico Internacional registró aquel día un movimiento sísmico de 4,2 grados Richter, potencia equivalente a cinco kilotones, en la zona donde presuntamente se lanzó la bomba.

Según Brown, un ingeniero que participó en la Operación Tormenta del Desierto, se trataba de una bomba de penetración que se lanzó entre la ciudad de Basora y la cercana frontera con Irán. Y aunque se trata de una bomba nuclear, su potencia era muy inferior a las lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki, estas últimas de 16 y 22 kilotones, respectivamente.

Ciento de casos de cáncer

La información "es difícil de verificar", según ha dicho el propio Torrealta. Al parecer, el periodista contactó con el Pentágono para confirmar la denuncia y obtuvo como respuesta que aquel día y en aquella zona sí se lanzó una potente bomba de racimo, pero en ningún caso una bomba nuclear.

La RAI ha informado que ha difundido el reportaje porque, si bien "no hay pruebas de que la acusación sea cierta", tampoco hay elementos que la nieguen. En ese sentido, el informe rescata datos ya conocidos de los casos de cáncer que se ha registrado en Basora en los últimos 20 años. En concreto, se ha pasado de 32 casos anuales en 1989 a más de 600 en 2002. Así, la cuestión queda para el debate.