Scarlett Johansson
Scarlett Johansson, fiel a su carmín de labios (Foto: KORPA). KORPA

Scarlett Johansson había anunciado que no quería una boda pomposa y llena de glamour, al estilo de las estrellas de Hollywood. Y finalmente, el enlace con su pareja, Ryan Reynolds, fue muy tranquilo e íntimo , aunque lleno de actividades.

Celebrada en un complejo natural cerca de Vancouver, en Canadá, asistieron menos de 40 invitados
A la ceremonia, celebrada en un complejo natural cerca de Vancouver, en Canadá, asistieron menos de 40 invitados, que representaban lo que la novia había deseado: "una ceremonia con la familia y sólo unos
pocos amigos concretos", según explicó una fuente cercana a la actriz.

Los invitados fueron alojados en tiendas de campaña, aunque perfectamente decoradas con mobiliario antiguo y un baño completo en madera. Durante la celebración del enlace se desarrollaron diferentes actividades naturales y de ocio como la pesca de salmón y fletán, en las que participó el novio, de 31 años. Además, los invitados pudieron disfrutar del idílico paisaje montando a caballo o en bicicleta por las montañas.

A pesar de la sencillez de la ceremonia, un amigo cercano a la pareja aseguró en declaraciones a People, recogidas por otr/press, que su entorno más cercano está poniendo en marcha planes para realizar una gran celebración a la que puedan asistir todas las personas que no fueron invitadas a la boda y que se hayan podido sentir excluidas.

Fue en mayo de este año cuando la pareja anunció su compromiso de boda, que sin embargo, aseguraron que no se celebraría hasta que pasasen las elecciones en Estados Unidos, debido a que el hermano de la novia participa en la campaña política del candidato demócrata, Barack Obama. Actualmente, Scarlett promociona su última película, Vicky, Cristina, Barcelona, que la ha convertido en la musa de Woody Allen.