Entrevista | El Kanka: "No quiero ser El Kanka 24 horas, quiero ser Juan"

  • El Kanka cierra la gira 'Donde caben dos caben tres' ante unas 7.000 personas, este sábado 1 de febrero en el WiZink Center de Madrid. Presentará una canción nueva y tendrá algunos invitados.
  • ​Espera entrar a grabar su quinto disco este otoño, después de tocar en muchos festivales españoles.
  • "Hay que reivindicar la humanidad, esta profesión es maravillosa pero te absorve", defiende.
El Kanka
Juan Gómez Canca, conocido como El Kanka en su faceta musical.
SAMUEL GÓMEZ

Mucho ha llovido desde que Juan Gómez Canca, conocido en su faceta musical como El Kanka, empezó a presentar canciones tan adictivas como Lo mal que estoy y lo poco que me quejo en pequeñas salas de Madrid. 

Vuelve a la ciudad que le acogió y le brindó las primeras oportunidades para despedir su gira más multitudinaria hasta la fecha, Donde caben dos caben tres, este sábado 1 de febrero en el WiZink Center. Después de llenar recintos mayores de los que acostumbra, se presentará ante 7.000 personas sin artificios y con su repertorio como arma infalible.

¿En qué momento sintió que su vida daba un giro y que a lo mejor sí que podía vivir de la música?  No todo el mundo puede tocar en el WiZink… Mi carrera ha sido bastante constante y de a poco, paso a paso. He tenido varias veces esa sensación que ha ido subiendo de intensidad. Las primeras veces, cuando llegué a Madrid y gané algunos concursos, lo que me hizo pensar que igual mi música gustaba, que había un mínimo de conexión. 

Cuando montamos la primera gira un poco más profesional, con cerca de 20 fechas, vi que la cosa iba cogiendo colorcito. Pero uno siempre duda. Incluso ahora no pondría la mano en el fuego sobre si voy a poder vivir de esto toda la vida. Esta es una profesión muy inestable y en la que el éxito tiene que ver con muchas cosas que no controlas. Toco madera, nunca hemos dado un pasito atrás, pero es normal y pasa… lo suyo es que en las idas y venidas haya un mínimo que te permita seguir viviendo de esto.

¿Impone un recinto tan grande? Sí que impone, esta semana ya me están hasta apareciendo tics del nerviosismo [se ríe] . Pero no es solo por el aforo. De hecho, mi máximo fue en Colombia, en una plaza para unas 60.000 personas… La gente viene solo a verme a mí y todo el equipo le da importancia por la inversión, el esfuerzo, la ilusión… Soy muy tranquilito pero es imposible huir de eso. Y todo el mundo me habla y me pregunta sobre ello... Pero lo intentaré disfrutar.

¿Qué vamos a ver en el concierto, habrá invitados? He querido que no diste mucho de lo que veníamos haciendo en la gira. En eventos tan especiales te pones a meter novedades y al final vas muy inseguro, ya me ha ocurrido otras veces. Habrá algún invitado que no puedo revelar, pero no será El Kanka and friends. Lo que sí que voy a hacer es una canción inédita, que seguramente estará en el disco siguiente. La tocaré solo con voz y guitarra y creo que va a ser un momento emocionante.

¿Cuáles han sido, a falta del cierre en Madrid, los momentazos de esta gira? Muchos. Han sido conciertos más grandes de lo habitual. En Sevilla agotamos dos días y fue una gran sorpresa, también dos días en el Gran Teatro Falla de Cádiz. Allí se hace el carnaval y me hacía mucha ilusión tocar. Y ver a la gente cantando, miles de personas al unísono, incluso las canciones nuevas... ha sido de pelitos de punta y conciertos muy bonitos en general.

BIO

  • Juan Gómez Canca nació en Málaga, en 1982. Grabó su primera maqueta en 2011 y ha auteditado cuatro discos: 'Lo mal que estoy y lo poco que me quejo' (2013), 'El día de suerte de Juan Gómez' (2014), 'De pana y rubí' (2015) y 'El arte de saltar' (2018). En marzo actuará en Cataluña y a partir de primavera, en muchos festivales.

¿Qué canciones son las más celebradas por el público en los conciertos? La canción Payaso es muy especial, la tocamos como si fuéramos una pequeña chirigota; he hecho cantar a todo el grupo y es un momento divertido y muy bonito. También Tienes que saltar, que la suelo hacer yo solo con el guitarrista, porque conseguir el silencio y ese momento íntimo en aforos tan grandes es muy difícil y lo hemos logrado. Luego Canela en rama y Vengas cuando vengas se nota que la gente les tiene mucho cariño, las han hecho suyas. Eso te cala.

Tienen más fechas cerradas después. ¿No van a parar? No me apetece especialmente parar. Esta gira ha sido una apuesta para ver si el proyecto admitía ese tipo de aforos y si el concepto lo soportaba. En 2019 no hicimos ningún festival, así que hemos abierto la veda. Íbamos a descansar en febrero pero no paran de proponerme cosas interesantes como los carnavales de Cádiz, que iré unos diez días, y el carnaval de las artes en Colombia, que nunca he ido y me han dicho que es una cosa hermosa, así que no quería desaprovechar la oportunidad. Sarna con gusto no pica, la mía es una profesión bonita.

¿El Kanka es un grupo para festivales? En su concepción, no, no me lo planteo así. No destacamos en festivales ni somos muy animados, para mí lo importante es la melodía y la letra. Pero mis canciones se prestan porque son muy rítmicas y eso te da la versatilidad de que funcione en un teatro pero también a un festival, que igual a otros cantautores no les encaja salvo que sean ciclos de su perfil. Eso sí, si me dan una hora yo elijo un repertorio que vaya al grano, meto alguna lenta pero me intento ubicar y que tenga sentido con el contexto.

Acabas de publicar ‘Me equivoqué’, una canción en acústico con Sharif y Mxrgxn (es de su LP ‘Pyramo’) y El Niño de la Hipoteca, ¿qué nos puede contar de ella? Está compuesta entre los cuatro. El Niño es como mi hermano y uno de los artistas con el que más cosas he hecho, además de mi compañero es mi amigo. Sharif y Mxrgxn también son amigos y siempre que podemos nos juntamos en Zaragoza. Ellos han hecho un disco un poco particular, que huye del concepto clásico del rap, con todos los instrumentos tocados… atrevido pero a mí me parece un discazo y con un concepto nuevo. Como nos admiramos mutuamente, nos propusimos hacer algo entre los cuatro y ellos eligieron la temática: los errores, una cosa un poco filosófica. El Niño mandó la primera melodía y luego cada uno ha escrito la parte que canta en la canción. Es un ‘crossover’ total, a ocho manos.

Sacó tres primeros discos muy seguidos (2013,14 y 15) y el cuarto en 2018, luego un 'CanEpé' en 2019... ¿Vamos ya a por el quinto en 2020 o todavía queda? Entraremos a grabar este año, eso seguro, porque ya tengo canciones nuevas y tengo ganas de enseñarlas, pero no creo que salga hasta 2021. Nos meteremos en el estudio hacia octubre-noviembre.

Entraremos a grabar en otoño, tengo canciones nuevas y ganas de enseñarlas

¿Qué es lo más difícil de la autoedición? Este es un proyecto muy artesanito, como de irreductibles galos. Al principio era más difícil, estábamos menos posicionados y venía poca gente a vernos así que ganábamos muy poco. Ahora es más disfrutar. Nunca nos hemos cerrado a entrar en una multi pero somos muy nuestros y estamos acostumbrados a tener el control de la situación. A día de hoy, que nos va muy bien y lo manejamos todo nosotros, no tenemos necesidad real de asociarnos con alguien. Hombre, si nos ofrecen un trato justo estamos abiertos. Pero lo más difícil me pareció el principio. Ahora tenemos un equipo, distribuimos con Altafonte… tenemos nuestras dificultades al ser un equipo pequeño pero va todo rodado. Antes costaba llegar a fin de mes y había que dar 90 conciertos al año para poder reinvertir y seguir creciendo. En los últimos años se ha ido normalizando y hemos ido aprendiendo gracias a los palos que te da la vida [risas] y a lo aciertos, claro.

Canta "con la música hemos topao". ¿Cuesta mucho compaginar esta profesión con la vida personal? ¿Siente que has hecho muchas renuncias? Un poquito. 2019 ha sido más tranquilo, con unos 50 conciertos. El ritmo anterior me pasó factura, en 2018 apenas tuve vida personal y creo que hay que reivindicar la humanidad. Esta profesión es maravillosa pero te absorbe y yo no quiero ser 24 horas El Kanka, quiero ser Juan. Eché mucho de menos estar en mi casa, volver al nido, con mis cosas… y eso que no tengo familia pero con las parejas no ha sido fácil. Sobre todo porque se pasa mucho tiempo fuera y encima yo tengo la manía de buscarme novias que no viven en mi ciudad y eso es ya lo que me faltaba [se ríe]. Al final, cuando viajas tanto conoces gente de muchos sitios y te gusta quien te gusta, qué le voy a hacer.

¿A quién le dedica eso de ‘Búsquese una vida’? Anda que no hay gente para dedicarle eso, ¿verdad? Es una reflexión a raíz de lo que ocurre en las redes con los haters y los trols, que es algo que a mí me sorprende. Tengo tantas cosas que hacer… no perdería tiempo en putear a una persona públicamente. ¿No tienen un trabajo, un hobbie, una novia? Se tienen que buscar una vida.

El Kanka
El malagueño vive en Madrid pero intenta ir a menudo a su tierra.
SAMUEL GÓMEZ

Lleva años en Madrid. ¿Qué relación tienes con Málaga, su ciudad de origen? Mi padre, mi hermana y mi sobrino (que lo amo con el corazón, es mi persona favorita del mundo) viven allí. En cuanto puedo voy, intento al menos cada tres meses y en mi cumple, en Navidad… para pasar tiempo con mi familia y mis amigos de toda la vida, que los sigo teniendo allí.

¿Es buen momento para la canción de autor? Seguro. La canción de autor siempre está ahí, al final son canciones que hablan mucho de la actualidad social, con mensaje… con contenido que refleja cómo se está viviendo el amor o la política. Siempre habrá un hueco para eso y tendrá una importancia. Ha tenido sus momentos de auge y varias generaciones. Me da la sensación de que había caído en una especie de estigma, se había malinterpretado. Pero aquí porque, en Latinoamérica no pasa. Yo empecé con ese estigma que echaba para atrás y por eso siempre he dicho “soy cantautor, pero…”. Al final no soy Silvio Rodríguez, aunque me guste mucho.

Ahora se mezcla mucho más que antes con otros géneros. Quizás sin darnos cuenta hemos huido del estigma para demostrar que hay otra manera de hacer canciones con contenido. Nosotros ponemos la canción por encima de los estilos y, como escuchamos música de forma más fácil que antes, todo es más rico y está más mezclado y nos estamos dejando filtrar por todo ese nuevo conocimiento.

Javier Ruibal se ha llevado un Goya y el premio nacional… ¿Ha trabajado en cine alguna vez? No, pero me encantaría y, de hecho, alguna puerta abierta hay pero nada confirmado. Nunca me han pedido una canción original para una película pero sí que han elegido temas míos para ponerlos. Me gustaría mucho salirme de mi zona de confort compositiva, de canciones que parten de mí y hablan sobre mí. Las veces que he escrito para otros y me he puesto en su piel ha sido un reto que he disfrutado muchísimo. Me excita, por decirlo de alguna manera, me saca de mi rollo y me da un punto, me motiva intelectualmente. Así que ojalá me encargaran una película, aunque sea como divertimento me encantaría probarme y ver cómo me lo monto. Me apetece mucho.

¿A qué se debe su repercusión en Latinoamérica, tiene una explicación? No todos los cantautores españoles van allí de gira… Lo nuestro ha sido bastante casual, como casi todo, me escribió Jorge Ovalle para tocar en Colombia y de allí fuimos a Argentina, Chile…. Ellos son curiosos y están pendientes de lo que se hace aquí al margen de Alejandro Sanz, en salitas pequeñas. Yo he escuchado mucha canción latinoamericana, es lo que más, en mi casa se escuchaba eso y se nota, hay una conexión. Así que seguramente les resulta exótico por el rollo aflamencaíto, pero a la vez les son familiares los ritmos y las armonías. Es un híbrido que allí funciona, flipo con los aforos cuando vamos. En algunas ciudades allí me va mejor que aquí.

‘Desde lejos’ le conecta directamente con el carnaval de Cádiz, pero su espíritu está en muchas de sus letras. ¿Es una influencia de El Kanka? Absolutamente. Siempre intento ver a las agrupaciones que más me gustan porque aprendo muchísimo de ellas. Uno nunca acaba de aprender sobre composición y para mí el carnaval de Cádiz es uno de los grandes focos de genialidad, poesía, humor, ingenio… hay grandes poetas, músicos y humoristas detrás y me parece una disciplina muy difícil. Lo miro con el mismo respeto que a las canciones de los Beatles, para mí están al nivel de los grandes creadores de la historia. El humor no sobra nunca y los gaditanos tienen una gran sabiduría para quitarle hierro a la melancolía y al pesar de los días. Me parece muy inteligente acudir al humor para relativizar, es una herramienta fundamental y brillante del ser humano.

Miro el carnaval de Cádiz con el mismo respecto que a los Beatles

‘Por tu olor’ es una canción muy feminista y el piropo que cualquiera querría oír. ¿Se posiciona en ese sentido? Es importante que los hombres se sumen a la lucha por la igualdad. Obviamente soy feminista o aliado, como le quieran llamar. He apoyado el movimiento muchas veces aunque no haya hecho una canción explícitamente feminista, que es algo ya como mainstream. Esta y Vengas cuando vengas se han entendido así. Pero yo de lo que quería hablar en ellas era del amor sin posesiones y de la presión estética que hay en la sociedad, especialmente hacia las mujeres. Me ha hecho ilusión que se haya entendido así aunque no lo buscara, porque en las canciones me reflejo yo y cómo pienso. Para mí es el movimiento revolucionario de este siglo, qué duda cabe. Queda mucho camino por andar pero creo que ya estamos cambiando las conciencias, incluso en círculos que no son de artistas o intelectuales, se va consiguiendo.

Suelen citar a Robe Iniesta entre tus influencias, ¿cómo ha vivido el anuncio de la disolución de Extremoduro y su gira de despedida? ¿Qué opina de la reventa de entradas en casos como este? Me gusta mucho cómo compone, así que le seguiré en solitario. No se me nota especialmente la influencia pero le he escuchado tanto que algo de Extremoduro tiene que haber en mi música, para mí significan mucho y me han acompañado en muchos momentos. Por suerte podremos seguir a Rober. La pena es que no voy a poder verles en la gira de despedida porque coincide con mis conciertos… 

Respecto a la reventa, lo malo es cuando venden las entradas al triple cuando todavía quedan. Están muy bien posicionados en Google y hay gente que se confunde y que paga más de lo que cuestan en vez del precio normal. Ese es el problema… están engañando a la gente. Al final te estás lucrando prácticamente sin hacer nada, eso perjudica al artista pero también al público. Yo también he tenido 20 años y me costaba un esfuerzo para la entrada para un bolo, así que me sabe fatal que encima se las coloquen más caras. Es muy difícil este tema, de momento lo único que podemos hacer es informar para que la gente compre las entradas oficiales y no les engañen.

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