El Papa advierte de que la Iglesia no puede bendecir las "uniones ilegítimas"

  • Benedicto XVI dijo este domingo que la Iglesia mantiene "con firmeza" la indisolubilidad del matrimonio.
  • El Pontífice se dirigió a sus fieles en un discurso que realizó en el santuario de Lourdes a los obispos franceses.
Papa Benedicto XVI oficia una misa para conmemorar el 150 aniversario de la aparición de la virgen María a la pequeña Bernadette Soubirous en Lourdes. (EFE)
Papa Benedicto XVI oficia una misa para conmemorar el 150 aniversario de la aparición de la virgen María a la pequeña Bernadette Soubirous en Lourdes. (EFE)
EFE/Caroline Blumberg

Benedicto XVI dijo este domingo que la Iglesia mantiene "con firmeza" la indisolubilidad del matrimonio y que, aunque rodea del mayor afecto a las personas divorciadas y vueltas a casar, "no puede aceptar" las iniciativas que tienden a bendecir "las uniones ilegítimas".

El Pontífice hizo estas afirmaciones en el discurso que dirigió en el santuario de Lourdes a los obispos franceses, unas palabras en las que los observadores vaticanos vieron una advertencia ante los casos registrados en Francia de sacerdotes que han bendecido a parejas de católicos divorciados y vueltos a casar, a los que se ha permitido además comulgar, lo que prohíbe la Iglesia.

En la exhortación apostólica

El Papa añadió que en la exhortación apostólica "Familiaris Consortio", sobre la familia, se indica el camino a seguir, un documento que "prohíbe a todo pastor -por cualquier motivo o pretexto incluso pastoral- efectuar ceremonias de cualquier tipo para los divorciados que vuelven a casarse".

"En efecto, tales ceremonias podrían dar la impresión de que se celebran nuevas nupcias sacramentalmente válidas y, como consecuencia, inducirían a error sobre la indisolubilidad del matrimonio válidamente contraído", agrega el documento. Ante 116 obispos, Benedicto XVI analizó la crisis que padece la familia y echó parte de las culpas a las leyes "que desde hace algunas décadas han relativizado en diferentes países su naturaleza de célula primordial de la sociedad".

A contracorriente

"A menudo las leyes buscan acomodarse más a las costumbres y a las reivindicaciones de personas o de grupos particulares que a promover el bien común de la sociedad", denunció el Obispo de Roma. El papa Ratzinger agregó que desde hace tiempo la unión estable entre un hombre y una mujer, "ordenada a construir una felicidad terrenal con el nacimiento de los hijos dados por Dios, ya no es en la mente de algunos el modelo al que se refiere el compromiso conyugal".

Sin embargo, prosiguió, "la experiencia enseña que la familia es el pedestal sobre el que descansa toda la sociedad" y la célula "viva" de la Iglesia. Sobre el matrimonio dijo que, "a sabiendas de que puede ir contracorriente", la Iglesia "tiene que ser fiel" al mandato de Jesucristo y nunca dejará de repetir "lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre".

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