Lejos de ser sólo un tema económico, la crisis ya afecta a la salud mental de muchos vecinos de la Comunidad de Madrid.

Las últimas embestidas del euríbor, el aumento del paro y el agravamiento de la crisis en general han hecho que unos 6.750 pacientes diarios se recuesten en el diván sobrepasados por la situación financiera del momento, lo que supone un 12% más que hace cuatro meses, según estimaciones de Fernando Chacón, presidente del Colegio de Psicólogos.

Las preocupaciones económicas generan problemas de sueño y ansiedad

"Las preocupaciones económicas generan
problemas de sueño y aumento de la ansiedad", explica Chacón que, no obstante, asegura que "al estar en crisis hay gente con pocos recursos que, aunque necesite ayuda, no acude a la consulta porque supone un gasto extra [una sesión cuesta entre 60 y 70 euros]".

Aunque la sanidad pública madrileña dispone de una red de psicólogos, ésta es muy pequeña y se "reserva para casos más graves como neurosis, con lo que muchos optan por la privada", asegura Chacón.

Ejecutivos, empresarios y autónomos, a la consulta

Por eso, aunque no hay un perfil único, muchos de los nuevos pacientes son ejecutivos, empresarios y autónomos.

Sufren ansiedad porque sus empresas están a punto de quebrar

"Sufren ansiedad porque sus empresas están a punto de quebrar y depresión ante la situación económica y su futuro laboral y también les causa estrés el hecho de tener que despedir a parte de sus trabajadores", explica la psicóloga clínica Carmen Bermejo.

También las mujeres de los empresarios acuden a recostarse en el diván. "Las amas de casa son las que llevan los números y la economía en la casa y aunque no les afecta directamente la crisis porque no trabajan les genera problemas con sus maridos", apunta la especialista Gemma Lázaro.

La psicoanalista Esperanza Molleda asegura que los síntomas más habituales son "no poder dormir por estar pensando constantemente en que la empresa va a quebrar".

Pensamientos obsesivos

Este insomnio y tener pensamiento obsesivos provoca también depresión y temor, informa Valentín Martínez-Otero, psicólogo clínico.

Bermejo, además, matiza que «la ansiedad lleva a problemas psicosomáticos como alteraciones digestivas, problemas de comunicación con la pareja o los hijos y disfunciones sexuales (falta de deseo en ambos sexos, dificultades en la erección, anorgasmia...)