En el informe, la ONG Human Rights Watch mostró un patrón de arrestos con motivaciones políticas, ejecuciones falsas y violentas palizas en los centros de detención administrados por el grupo islamista Hamás en la Franja de Gaza y la facción laica Al Fatah del presidente Mahmud Abas en Cisjordania.

También criticó a Estados Unidos y otros donantes que han financiado a la Autoridad Palestina de Abas y a las fuerzas de seguridad dominadas por Al Fatah por 'no prestar la atención adecuada a los abusos sistemáticos perpetrados por estas fuerzas'.

Hamás, que recibe el apoyo de Irán y otros aliados islamistas, expulsó a Al Fatah de Gaza el año pasado y tomó el control del territorio costero tras meses de combates en los que murieron cientos de personas. Las fuerzas de seguridad de Abas aún mantienen su autoridad en Cisjordania, ocupada por Israel.

Las tensiones internas volvieron a emerger por la explosión de una bomba el viernes que causó la muerte de cinco militantes de Hamás y una niña en Gaza. Desde entonces, cientos de partidarios de Hamás y Al Fatah han sido detenidos en ambos territorios en venganzas respectivas.

El ministro del Interior de Hamás en la Franja de Gaza se negó a hacer declaraciones sobre el informe de Human Rights Watch, pero el grupo dice que aquellos que han cometido abusos fueron castigados.

El Ministerio del Interior de Abas dijo que los arrestos realizados en Cisjordania cumplía la legislación palestina y que no excusan 'algunos comportamientos individuales' durante los interrogatorios.

La mayoría de los casos de abuso documentados por Human Rights Watch en Cisjordania involucraron a los servicios de Inteligencia General y Seguridad Preventiva de Abas, a los que el presidente les ha brindado una amplia autoridad para proteger a su gobierno.

CONDICIONAR LOS FONDOS

Joe Stork, vicedirector de Oriente Próximo y Norte de África de la ONG, dijo que las potencias occidentales debían condicionar su apoyo a las fuerzas de seguridad de Abas al 'cese de la tortura y otros abusos graves'.

Washington ayuda a entrenar a las fuerzas de Seguridad Nacional y la Guardia Presidencial de Abas, mientras la Unión Europea forma a su policía civil. La financiación de la Seguridad Preventiva e Inteligencia General no está clara.

Don Schwartz, portavoz del Coordinador estadounidense de Seguridad Keith Dayton, dijo que la formación de la Seguridad Nacional y de la Guardia Presidencial, que lleva a cabo la policía jordana cerca de Amán, hace especial énfasis en 'los derechos humanos y el uso adecuado de la fuerza'.

La forma más común de tortura es la de forzar a los detenidos a permanecer en posiciones de fatiga, que causan un dolor intenso y a veces daños internos pero no lesiones pero también hay palizas con palos o tuberías o incluso tiros en las piernas, indicó Human Rights Watch, denunciando prácticas de los dos grupos.

/Por Adam Entous/