Un niño de dos años ha muerto en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla al sufrir un golpe de calor después de permanecer varias horas en el coche de un familiar, que estaba realizando gestiones.

El pequeño sufría convulsiones y una temperatura corporal de 43 grados. Ingresó en estado crítico en el Hospital Infantil Virgen del Rocío el pasado 18 de julio, donde fue sometido a ventilación mecánica.

Los médicos del hospital intentaron salvarle la vida, pero entró en muerte cerebral

Aparentemente, el pequeño presentaba todos los síntomas de haber estado expuesto varias horas al sol, por lo que se le aplicaron los tratamientos adecuados, pero no se pudo evitar que entrara en un estado de muerte cerebral de carácter irreversible.

La familia del niño ha donado sus órganos y el cuerpo del pequeño fue incinerado el pasado miércoles. Los responsables sanitarios han puesto en conocimiento del juez el caso por si se pudiera derivar algún tipo de delito.

El juzgado de Instrucción número cinco de Sevilla ya ha abierto diligencias por el fallecimiento del pequeño y en estos momentos investiga la actuación del progenitor.

Esta semana hemos conocido un casos similar en Francia. Una niña de tres años murió dentro de un coche olvidada por su padre.