Cibervoluntarios
Cibervoluntarios.

Once jóvenes trabajan desde una ONG para reducir la ‘brecha digital ’. Son la delegación asturiana de la Fundación Cibervoluntarios y apenas llevan tres meses en el proyecto.

El coletivo tiene todo el trabajo por delante, pero ayer dio un pasito para conseguir su objetivo: reducir la brecha digital en Asturias, es decir, acercar, de forma completamente desinteresada, las nuevas tecnologías a los colectivos más desfavorecidos

 

Hay que dar un enfoque social a las nuevas tecnologías

"Hay que dar un enfoque social a las nuevas tecnologías. Para las personas mayores, el acceso a Internet puede ser un nuevo aliciente. A los inmigrantes puede ayudarles a integrarse en su entorno, en la zona rural mejora la calidad de vida y el acceso al conomiento..." explicó ayer la presidenta de la Fundación Cibervoluntarios, Yolanda Rueda.

 

La responsable de la entidad, que se creó en 2001, estuvo en Oviedo para firmar un convenio con la Escuela Informática de Oviedo, que les cederá aulas de informática para sus actividades.

Estudiantes de humanidades, peritos... para ser cibervoluntario sólo se necesita pasión por la tecnologías y entusiasmo. "No hace falta ser un experto", aclara la coordinadora de cibervoluntairos en Asturias, Alejandra Betegón.

La asociación ha conseguido que la Escuela de Informática se comprometa con el uso «social» de las tecnologías y quieren estimular proyectos de fin de carrera aplicados a las necesidades reales de la gente. Como ejemplo, Yolanda Rueda proponía hacer "una herramienta que se adapte a los usos de una asociación de vecinos".

"Hasta ahora, algunos profesores sí se habían preocupado, individualmente, de abrir líneas de investigación relacionadas con las necesidades sociales, como la accesibilidad para discapacitados. Pero ahora lo asumiremos como un objetivo conjunto", comento el director de la Escuela, José Emilio Gayo.

El convenio con la Escuela de Informática contempla la posibilidad de hacer jornadas y seminarios sobre el uso social de las nuevas tecnologías. Y es que la Fundación Cibervoluntarios no se dedica en exclusiva a la formación.

"Lo más difícil es acercar las tecnologías a colectivos muy alejados. Hay personas que tienen miedo o desconfían de la informática por falta de conocmiento", aclaró la presidenta de la Fundación.

Para reducir la brecha digital en Asturias, los cibervoluntarios ya están en contacto con asociaciones y ayuntamientos. Uno de sus proyecto es fletar un camión con ordenadores para dar clases de informática en los pueblos más escondidos.

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