Así quedará el puerto tras la ampliación
En naranja, la primera fase de las obras. 20 MINUTOS

El puerto de Valencia se convertirá en uno de los más potentes de Europa tanto a nivel de tráfico de contenedores como a nivel de cruceros una vez terminen las obras de la ampliación norte que comenzaron a principios de junio con el acopio de materiales necesarios.

Así, la primera fase que estará terminada en el año 2011 consistirá en la creación de una nueva dársena con un dique de 3.385 metros, un contradique de 1.100 metros y una explanada de 14 hectáreas.

Una vez finalizada esta fase, comenzará la construcción de los nuevos muelles que permitirán la creación de cuatro nuevos amarres para cruceros de lujo que estarán operativos en 2013.

Las obras estarán en marcha las 24 horas del día los 365 días del año y supondrá un tráfico diario de unos 300 camiones (un 10% de los camiones que acceden cada día al puerto). Sin embargo, desde la Autoridad Portuaria han asegurado que no causarán molestia alguna al acceder directamente por la V-30 a través del túnel que conecta con el muelle de Levante.

Afección a las playas

En cuanto a la afección de las obras en las playas, han explicado que la única que podría verse afectada es la de la Malvarrosa: "podría ganar 100 metros de arena, pero para evitarlo se irá quitando como ya se hizo en 2005 cuando se hizo la nueva bocana para la Copa América. Hay un convenio con la Politécnica para hacer un seguimiento exhaustivo de las playas".

Además, en el estudio de impacto ambiental también hay previstas medidas de choque para contra posibles efectos negativos a causa de las obras, como un exceso de polvo, turbidez del agua y ruidos.

En este sentido, han afirmado que para paliar el exceso de polvo se asfaltarán los caminos y se taparán y limpiarán los camiones. Para frenar la turbidez del agua, se ha previsto la instalación de barreras de contención, controlar los vertidos y evitar los movimientos de tierra bajo el agua en verano. En cuanto a los ruidos, se limitará la circulación de camiones a determinadas horas.

Pese a todo, han insistido en que los únicos afectados podrían ser los barcos que estén amarrados en la nueva dársena durante las obras.

Las obras no se pararán por la celebración del Gran Premio de la F-1, pero sí que harían un paréntesis si se repitiera la Copa del América.

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