Luciano (derecha), Priscila (centro) y Ricardo, herido en la reyerta
Luciano (derecha), Priscila (centro) y Ricardo, herido en la reyerta ARCHIVO

"Estas calles ya no son las mías. Me marcho", dice Priscila, novia del chico acuchillado por una chocolatina. Ha estado tan ocupada con los restos de la tragedia -el cadáver en el depósito, las declaraciones a la Policía, los trámites en el consulado para la repatriación...- que se ha olvidado de llorar.

Los amigos de Priscila Munaretto (36 años, brasileña de ascendencia italiana, azafata de congresos) saben que va a derrumbarse pronto. No la dejan sola: una caricia, una palabra al oído, un gesto de cercanía... Todo es poco.

Muerto por un tajo ninja

En internet hay miles de mensajes sobre su novio, Luciano Widomski Neto, el muchacho de 28 años al que mataron el martes de madrugada con un tajo de estilo ninja de cuchillo que arrancó del omoplato izquierdo y terminó en la tetilla del mismo lado, segándole un pulmón en el camino.

El móvil del crimen fue una estupidez: un toma y daca por una chocolatina que un vendedor ambulante chino pretendió cobrarle a 5 €. "Luciano no tenía necesidad de robar. Tenía trabajo, un sueldo y era muy respetuoso con todos. Era un chico bueno", dice su novia.

Luciano no tenía necesidad de robar. Tenía trabajo, un sueldo y era muy respetuoso con todos.

Era tatuador en un taller del barrio de Las Letras y acababa de comprarse una moto Harley de segunda mano que estaba reparando él mismo ("el domingo pasado estuvo con la moto más tiempo que conmigo", dice Priscila).

El martes salió con dos de sus mejores amigos, Jan y Ricardo, a tomarse unas cervezas en Tribunal. De regreso a su casa en la calle Atocha se cruzaron con la desgracia por una "maldita chocolatina".

Ella le llamaba Gatito. Él, en correspondencia, Gatita. Llevaban juntos, recuerda con orgullosa precisión de novia, "tres años y cuatro meses". Se conocieron en Porto Alegre (Brasil) y vinieron a España "porque este país ofrece más oportunidades".

Con ojos alucinados Priscilla mira hacia la puerta del local. "Aún estoy esperando a verle entrar, pero estas calles ya no son los mías si él no está. Me marcho de España con su cadáver".

Entrevistado en 20 minutos

El 25 de enero Luciano fue entrevistado en 20 minutos en la serie "Estoy..." que escribe Helena Celdrán. "Madrid no me gusta por los moros. Lo digo sin racismo. Te intentan robar y a mí no me gustan las peleas", dijo entonces.