Isabelle Dinoire tiene un rostro nuevo
Isabelle Dinoire, primera mujer a la que se practicó un trasplante de cara, con su nuevo rostro. EFE
La Organización Nacional de Trasplantes (ONT) ha dado el visto bueno a la petición del Hospital La Fe de Valencia para llevar a cabo el primer trasplante de cara que se practicará en España. La realizará el doctor Pedro Cavadas, quien ha llevado a cabo recientemente un trasplante de antebrazos a una mujer.

El responsable de este organismo, Rafael Matesanz, ha informado este martes de que el asunto se debatirá en la Comisión Delegada de Trasplantes del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS), que se celebra mañana en Zaragoza, a fin de que las comunidades autónomas se pronuncien también sobre el supuesto.

El trasplante se llevaría a cabo sólo en la parte inferior del rostro, por debajo de los globos oculares
El experto ha sentenciado que "pocos impedimentos puede haber" para llevar a cabo esta operación de "carácter experimental", ya que puede obrar el milagro de que personas con graves deformaciones en el rostro recuperen su vida normal y salgan sin complejos a la calle.

La razón de estos pasos previos no responde a cuestiones éticas, sino que está fundamentada en la complejidad de un proceso en el que están implicados "tejidos compuestos" y en que, por su carácter innovador, es "experimental".

Dos pacientes en espera

La intervención quirúrgica, para la que según el doctor Cavadas ya hay dos pacientes en espera, un hombre y una mujer, se ha practicado previamente en dos ocasiones en Francia y también en China, aunque de esta últimas no existe información oficial.

Por el momento, el trasplante se llevaría a cabo sólo en la parte inferior del rostro, por debajo de los globos oculares, puesto que esta zona presenta grandes dificultades y hay probabilidades de perder la visión si se produce alguna incompatibilidad o infección.

Las personas que requieren este tipo de técnica tienen en común alguna deformación grave en el rostro que hace que la intervención sea "coste-beneficio", ha comentado Matesanz, porque algún defecto congénito, accidente o quemadura, entre otros factores, les impide desarrollar una vida normal en sociedad.