La desaceleración económica está mermando el superávit de las cuentas del Estado que, en los cinco primeros meses del año, se redujo el 80 por ciento respecto al mismo periodo de 2007 y sólo sumó 2.722 millones de euros, frente a los 13.592 de un año antes.

Gran parte de culpa es de la crisis inmobiliaria y el precio del petróleo
Estos datos fueron presentados este martes en el Congreso de los Diputados por el secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, Carlos Ocaña, quien atribuyó el acusado descenso del superávit a la desaceleración económica, principalmente en lo que afecta al sector inmobiliario, y al aumento de los costes empresariales por el alto precio del crudo.

El superávit alcanzado hasta mayo, que equivale al 0,24 por ciento del PIB, fue resultado de unos ingresos de 60.351 millones de euros, el 8,9 por ciento menos que entre enero y mayo de 2007, y unos pagos por 57.629 millones, el 9,5 por ciento más.

Solbes también era optimista

Las cifras actuales distan mucho de las que se registraban hace poco más de un año, cuando se iba aumentando el superávit tramo a tramo, e incluso se logró tener el mayor superávit de la historia de nuestra democracia en las instituciones públicas.

La realidad actual es muy diferente: el vicepresidente económico y ministro de Economía, Pedro Solbes, es el único que ha creído en el superávit hasta el final, a pesar de que los datos marcaban desde hace meses un retroceso significativo.

En este sentido, el propio gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, habría valorado como "insuficientes" las medidas propuestas por el Gobierno para paliar la actual situación de la economía, según publica el diario El Mundo.