Rana crucificada
Imagen de la escultura de la rana crucificada (Efe) EFE

Una escultura del artista alemán Martin Kippenberger que muestra a una rana crucificada con un huevo en una mano y una jarra de cerveza en otra ya ha despertado las primeras iras dentro del seno católico.

Ha herido los sentimientos religiosos de los visitantes

Esta obra de arte, de un metro de alto, se encuentra expuesta esta semana en el museo de Bolzano (Italia) y es uno de los principales temas de conversación hoy en el país.

Tanto es así que el obispo de Bolzano, Wilhelm Egger, ha afirmado que "la rana crucificada ha causado una profunda impresión a muchos de los visitantes al museo y ha herido sus sentimientos religiosos".

La pinacoteca lo justifica

Según los directores de la pinacoteca, la obra, que pertenece a la colección "Fred the Frog" de Kippenberger, es un autorretrato del artista "en un estado de profunda crisis".