Los miembros de una secta rusa que esperaban en una cueva el fin del mundo desde noviembre pasado han abandonado su encierro en la región de Penza, a unos 600 kilómetros al sudeste de Moscú, según han informado fuentes oficiales.

Esta mañana salieron todos a la superficie

"Esta mañana salieron todos a la superficie", ha declarado Vladímir Provorótov, jefe de la administración del distrito de Bekosvk, quien ha precisado a la agencia Interfax que en la cueva quedaban nueve personas.

Según Provorótov, los nueve sectarios que han salido a la superficie "se encuentran bien".

Mueren dos miembros

El vicegobernador de la región rusa de Penza, Oleg Mélnichenko, ha confirmado la muerte de dos mujeres miembros de la secta, que se produjo hace varias semanas.

En noviembre del año pasado, 35 miembros de la secta La auténtica Iglesia Ortodoxa Rusa se encerraron en la cueva para esperar la llegada del fin del mundo.

A finales de marzo y principios de abril, 24 sectarios, entre ellos cuatro niños, salieron a la superficie tras sendos derrumbamientos de tierra, aunque un pequeño grupo se negaba a abandonar la cueva.