La sala de vistas antes de comenzar el juicio contra un imán de Barcelona por abusos sexuales a un menor.
La sala de vistas antes de comenzar el juicio contra un imán de Barcelona por abusos sexuales a un menor. MIQUEL CODOLAR / ACN

La Audiencia de Barcelona juzga desde este martes al imán de una mezquita de Barcelona, en prisión provisional, para quien la Fiscalía pide 12 años de cárcel por haber abusado sexualmente de un menor de nueve años al que impartía clases de Corán entre septiembre y noviembre de 2017.

Estos hechos, por los que la Fiscalía le imputa un delito de abuso sexual con penetración continuado y que están siendo juzgados en la sección 5ª de la Audiencia Provincial, salieron a la luz cuando el menor confesó a su padre que el imán de la mezquita que frecuentaba en el barrio Gótico de Barcelona le hacía "cosas feas".

El acusado, Sajjad M., de 32 años, está en prisión provisional desde poco después de ser denunciado, ya que la policía identificó su semen en algunas de las prendas de ropa del niño.

Sin embargo, durante la primera sesión de la vista oral, el enjuiciado ha negado todas las acusaciones y, con la ayuda de un traductor, ha garantizado que éstas fueron un pretexto para "expulsarlo" de la mezquita por su condición de inmigrante ilegal.

Sjjad M. ha detallado que habitualmente dormía en el templo, para el que fue contratado por la Asociación Fezane Madina de Pakistaníes en marzo de 2016 y, aunque durante los primeros seis meses le pagaban 1.000 euros, luego dejaron de hacerlo de forma regular hasta que contrataron a otro imán "como refuerzo para el Ramadán", tal como ha sostenido el presidente de la entidad.

Asimismo, el acusado ha reconocido que conocía al menor, pero ha afirmado que era el otro religioso el que le impartía clases, a las que acudían entre 10 y 15 niños, por lo que "nunca" estuvo a solas con él.

El padre del niño, en cambio, ha explicado que en noviembre de 2017 su hijo le contó que el procesado, después del culto, lo conducía hasta el baño, le mostraba pornografía y lo obligaba a desnudarse para abusar sexualmente de él, tras lo cual "a veces" le daba dinero a cambio.

"Él no quería hacerlo porque después vomitaba, pero lo obligaba a la fuerza", ha asegurado el padre antes de detallar que su hijo no había contado nada antes porque "estaba muy asustado y tenía mucho miedo".

Tras la confesión, el progenitor y un amigo acudieron a ver al imán, el cual -han aseverado- admitió los abusos cometidos, por lo que no volvieron a acudir al centro religioso.

Durante la instrucción del caso, los médicos forenses que analizaron al niño también detectaron quemaduras en sus nalgas, las cuales, de acuerdo con el menor, se las había causado Sjjad M. con un mechero.

Los dos agentes de la división de la Policía Científica de los Mossos d'Esquadra que ha testificado este martes han confirmado que localizaron ADN del detenido en la ropa del menor.

El juicio se retomará el próximo miércoles con la declaración del niño a puerta cerrada y está previsto que se reanude el jueves con las pruebas periciales y documentales.

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