Álvaro Díaz
Álvaro Díaz, director general de Zeppelin. ZEPPELIN

Director general de Zeppelin desde julio de 2016, Álvaro Díaz lleva casi 20 años vinculado a la compañía como subdirector de contenidos, director de programas, productor ejecutivo y guionista. Desde 2010 hasta la actualidad ha ejercido además de productor ejecutivo de programas de Zeppelin como Gran Hermano, GH VIP, GH DÚO, FAMA a bailar o El Puente. Fue uno de los pioneros en la primera edición de Gran Hermano que se hizo en España, en el año 2000, sólo un año después de que comenzara este formato, que ahora cumple 20 años, en los Países Bajos.

Desde 2006 y durante más de 9 años, Álvaro Díaz fue director de prime time en Gran Hermano, tanto en su versión anónima como VIP. Asimismo fue director de Supermodelo, Curso del 63 o La casa de tu vida, entre otros formatos. Anteriormente y durante más de 4 años fue guionista en producciones como Gran Hermano, GH VIP, La casa de tu vida o Esta cocina es un infierno.

¿Qué pensó la primera vez que vio Gran Hermano?
Me sorprendió. Nunca había visto algo así. Había algo hipnótico en esa premisa tan genialmente sencilla. Después de la sorpresa vinieron la diversión y la pasión por un formato que revolucionó el mundo de la televisión a ambos lados de la pantalla. Y luego la vida te regala la oportunidad de vivirlo desde este otro lado y seguir sintiendo, cada día, lo mismo que aquel primero.

Usted dirigió muchas galas, ¿cuál fue su momento más difícil en directo? ¿Y el más emocionante?
Las galas siempre han sido mi momento favorito de los muchos que tenemos la suerte de disfrutar mientras hacemos Gran Hermano. Son la guinda a una semana de trabajo. Son imprevisibles, divertidas, emotivas, tensas... es imposible quedarse con un solo momento cuanto tienes tantos en una misma noche. Y lo mejor de todo es que cuando crees que has vivido el más difícil o el más emocionante llega Gran Hermano y te regalo otro aún mayor.

¿El futuro de los realities pasa por hacerlos con concursantes conocidos?
No. Todo depende del público al que va dirigido, del tipo de reality, de la forma en que se va a consumir... el género es amplísimo y, al final, todo es cuestión de encontrar su momento y su lugar.

¿Es menos difícil un casting con famosos que con anónimos?
Cada uno tiene sus peculiaridades pero los dos exigen el mismo esfuerzo, intuición, profesionalidad y pizca de suerte para que la combinación final funcione. Tan importante es quién entre como junto a quién. Son procesos largos, laboriosos pero, sobre todo, divertidos.

Cuando la gente se entera de que usted dirige Zeppelin y por ende GH, ¿cuál es el comentario más común que le hacen?
Si hablamos de Zeppelin las preguntas son de lo más variadas: hay quién quiere saber de Skam España, de Virtual Hero, de Fama a bailar, de nuevos proyectos como Memorias de Idhún... Si hablamos de Gran Hermano es frecuente eso de "yo solo vi el primero" seguido de un aparentemente casual pero exhaustivo detalle de las tramas del programa de ayer, de una dubitativa pero certera enumeración de los nominados de la semana y que termina en un "¿quién sale el jueves?". Si la conversación tiene lugar de mediados de agosto en adelante también es muy recurrente el "¿Cuándo empieza?"

Después de 20 años, defina qué es Gran Hermano.
Gran Hermano tiene tantas definiciones como millones de espectadores: cada uno tiene la suya. Para unos es entretenimiento, diversión, para otros es compañía, evasión... como amante del formato te diría que, para mi, es una mezcla de todo lo anterior y como productor te diría que es el programa que cambió la forma de hacer, ver y comentar la televisión. Y lo mejor es que 20 años después sigue haciéndolo.

¿Cómo se toma los prejuicios que hay sobre los realities y sobre GH en particular?
Los prejuicios, después de tantos años, con humor por infundados. Los juicios ya son otra cosa. Los positivos con la satisfacción del trabajo bien hecho y los negativos con prudencia aunque, si están fundamentados, hacemos lo posible para hacer las cosas de otra manera.