Nadal y Xisca
Imagen de Rafa Nadal con su pareja, Xisca Perelló. GTRES

El que quizá sea el mejor deportista español de todos los tiempos, el tenista Rafa Nadal, contraerá matrimonio el próximo 19 de octubre con Xisca Perelló, su novia de toda la vida. Pero el enlace del doce veces ganador de Roland Garros está rodeado de misterio y de secretismo. Uno de los detalles que se conocen es el lugar de celebración: la mansión de Sa Fortalesa, en Mallorca, pero el lugar es, como su nombre indica, un bastión casi inexpugnable para curiosos y periodistas.

Informa Vanitatis de que se trata de una mansión construida sobre las ruinas de una fortaleza mandada edificar por el rey Carlos II en 1628 para defender la península de Pollença en la isla de Mallorca. En 1919 se convirtió en residencia de lujo y en 1989, sus propietarios lo vendieron a John Ogden por 650 millones de las antiguas pesetas. Tras numerosas reformas, se volvió a poner a la venta en 2008 por 150 millones de euros, convirtiéndose en la propiedad más cara de España. Tres años después, el millonario británico James Lupton la compró por 40 millones.

Se trata de una propiedad de 87.350 metros cuadrados, con terrazas, jardines, piscinas, calas privadas y un helipuerto, con siete viviendas que suman 17 dormitorios. Normalmente se alquila para eventos, o incluso para rodajes de cine. En ella, los actores ingleses Hugh Laurie y Tom Hiddleston rodaron El infiltrado. Hiddleston declaró en su día que es "prácticamente inaccesible" y que "tiene una atmósfera llena de misterio, es casi un lugar mítico".

Pero últimamente, Sa Fortalesa se ha especializado en bodas. En su interior se casaron en 2015 el jugador de baloncesto Rudy Fernández, también mallorquín, con la modelo Helen Lindes, un enlace al que acudieron numerosos famosos y que contó con un importante despliegue de seguridad privada, apoyada por la Policía Local.

Otro deportista famoso que se casó en Sa Fortalesa fue el jugador galés del Real Madrid Gareth Bale, que contrajo matrimonio con Emma Rhys-Jones. La boda estuvo también rodeada por mucho misterio, ya que la pareja obligó a todas las persona que trabajaron en ella un acuerdo de confidencialidad que incluía sanciones de hasta 50.000 euros si se filtraban fotos.

Tampoco existen imágenes de Sa Fortalesa, porque las empresas que gestionan la propiedad para alquilarla no muestran fotos de la misma, ni tampoco la Oficina de Turismo local. Se sabe que hay algunos días al año donde el público puede acceder, pero está prohibido tomar fotografías.