Rototom 2016
Rototom 2016 LUCA VALENTA/ROTOTOM

Evitar el despilfarro de alimentos y frenar las emisiones de efecto invernadero que genera el ser humano con este derroche de comida es otro de los retos que se ha marcado el Rototom para su edición 2019. Un 26 aniversario que el festival internacional de reggae celebra del 16 al 22 de agosto bajo el lema "verde" 'Stand up for Earth'.

Al "veto total" al plástico en sus siete jornadas se suma otra novedad: un sistema para reducir el desperdicio alimentario. Cada unos de los 40 establecimientos de la zona gastronómica del recinto podrá donar al cierre de la edición su excedente de productos no perecederos al Banco de Alimentos de Castellón, para distribuirlo a las ONG que atienden a personas sin recursos.

El público alojado en la zona de acampada también podrá colaborar en la iniciativa. Entre los alimentos susceptibles de ser donados están leche, aceite, azúcar, harina, conservas, galletas, arroz, legumbres, pasta o alimentos infantiles, detalla la organización del festival en un comunicado.

Con esta medida, el Rototom pretende aportar su "granito de arena" para ayudar a revertir las cifras actuales de desperdicio alimentario en España. Solo en los hogares, en 2018 se tiraron a la basura hasta 1.339 millones de kilos de comida, casi un 9% más que el año anterior, según los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

A nivel internacional, entre el 25% y el 30% de los alimentos que se producen en el mundo se pierden. Porcentajes que son responsables de entre el 8% y el 10% de las emisiones de efecto invernadero producidas por el ser humano.

CUATRO PUNTOS DE TRUEQUE

Paralelamente, el Rototom Sunsplash instalará también por primera vez este año cuatro puntos de trueque de objetos en la zona de acampada para reducir el volumen de residuos. El objetivo es que los asistentes puedan intercambiar, regalar o prestar cosas o alimentos y evitar que lo que no necesitan acabe en la basura.

Más allá de objetos físicos, la intención es que los puntos de trueque se conviertan en "un punto de encuentro donde intercambiar también tiempo y conocimientos y construir relaciones que puedan tener su continuidad fuera del festival".

Dos de los puntos serán de intercambio general y otros dos serán exclusivamente de alimentos, en la cocina de la acampada. Todos estarán formados por una pequeña jaima, un tablero para dejar mensajes y una mesa para depositar los productos que deseen intercambiarse.

Consulta aquí más noticias de Castellón.