Un error está detrás de la pérdida de 11.300 historias clínicas, algo que no es la primera vez que ocurre. Sin embargo, en esta ocasión la situación es más grave porque  4.000 de esos expedientes son de casos de abortos a los que podría acceder cualquier internauta, según publica El País.

Al parecer, el desconocimientos de algún empleado de una clínica ginecológica pudo "llevarle a poner a disposición del programa eMule (el más popular de intercambio de archivos entre particulares), y por lo tanto al alcance de millones de personas, todos estos datos, contenidos en una carpeta del disco duro de su ordenador".

Por ahora no se sabe quién ha podido filtrar estos datos ni las razones, pero la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha sancionado a la clínica con 150.000 euros. "Todavía están en plazo para recurrir la resolución".

No es un caso aislado

No es el único caso de filtración de datos. Por ahora es el tercero que sanciona la Protección de Datos y asegura tener en su disposición "19 expedientes por asuntos similares" y el hecho es especialmente grave. Los 4.000 casos son historiales clínicos de interrupciones voluntarias de embarazo y que la posible divulgación de estos datos afecta a la intimidad de las mujeres.

El centro médico no ha querido hacer declaraciones "pero sus responsables afirmaron ante la Agencia de Protección de Datos que desconocían cómo el fichero había acabado en Internet a la vista de cualquiera". Aseguran además desconocer si si había sido un error o algo premeditado por una persona.

Fue la Policía Local de Ourense fue la que dio la voz de alarma de los historiales clínicos en eMule. Después la Protección de Datos abrió una inspección contra la clínica que poseía un fichero de la gestión de los pacientes igual al que se había encontrado en internet.